El empresario estadounidense Hayden Mark Davis, de Kelsen Ventures, está en el centro de la controversia por su vinculación con $LIBRA, un token que registró una volatilidad extrema tras recibir respaldo del presidente Javier Milei en la red social X. El valor de la criptomoneda se disparó tras la publicación del mandatario, alcanzando una capitalización de 4.500 millones de dólares, para luego desplomarse abruptamente. El colapso encendió las alarmas y desató críticas sobre una posible estafa.
Ante el escándalo, Davis publicó un video en redes sociales en el que confirmó su rol como asesor del presidente, atribuyó la caída del token a la retirada del apoyo gubernamental y anunció que inyectaría hasta 100 millones de dólares para estabilizar la criptomoneda. Kelsen Ventures también emitió un comunicado en la misma línea.
Un empresario en las sombras
Hasta el momento de la crisis, Mark Davis era un personaje enigmático, difícil de rastrear. Se sabe que el 30 de enero mantuvo un encuentro con Milei para discutir el desarrollo tecnológico del país y el impacto de la tecnología blockchain e inteligencia artificial en Argentina. En su video, Davis aseguró que estaba asesorando al gobierno en la tokenización, un mecanismo para proteger datos sensibles.
Sin embargo, la polémica estalló cuando el viernes a las 19:01 Milei publicó en X un mensaje en el que mencionaba $LIBRA, una criptomoneda cuyo 82% del circulante estaba controlado por solo cinco billeteras digitales. Minutos después, la cotización del token alcanzó su punto máximo y, tras un retiro masivo de fondos por aproximadamente 90 millones de dólares, su valor se desplomó.
El cambio de postura del gobierno
Cuatro horas después del desplome, Milei eliminó su publicación y emitió un nuevo mensaje afirmando que no estaba al tanto de los detalles del proyecto y que por eso decidía dejar de promoverlo. Esta decisión generó una fuerte reacción por parte de Davis, quien acusó al presidente y su equipo de haber cambiado de posición sin previo aviso. «Milei había asegurado su apoyo y luego lo retiró de manera abrupta, lo que generó pánico entre los inversores», sostuvo el empresario.
En respuesta a la controversia, el gobierno anunció que la Oficina Anticorrupción (OA) investigará si existió una conducta impropia de funcionarios, incluido el propio presidente. Además, se creó la Unidad de Tareas de Investigación (UTI) para analizar la operación de $LIBRA y las empresas involucradas.
Los actores clave de la operación
Julian Peh, CEO de KIP Protocol, y Mauricio Novelli, su representante en Argentina, son figuras clave en el desarrollo del token. Según información oficial, ambos se reunieron con Milei el 19 de octubre para discutir un proyecto blockchain llamado «Viva la Libertad». La iniciativa, según se comunicó, buscaba financiar emprendimientos privados en el país.
En el comunicado oficial, el gobierno destacó que Davis fue presentado como socio técnico de KIP Protocol, pero negó cualquier vínculo formal con la administración argentina.
Futuro incierto para $LIBRA
A las 4:45 de la mañana, el valor de $LIBRA era de 0,45 dólares, lejos de los 4,9 dólares que alcanzó en su pico máximo. La comunidad cripto duda de que la inyección prometida por Davis pueda recuperar la confianza en el activo y devolver fondos a los inversores especulativos. La mayoría de los afectados por el colapso son estadounidenses, chinos y árabes, ya que el token se comercializaba a través del exchange de Solana, una plataforma poco utilizada en Argentina.
En su video, Davis insistió en que muchas de las decisiones clave estaban fuera de su control, aunque aseguró que seguirá revelando información sobre el caso en futuras publicaciones. El escándalo de $LIBRA sigue dejando muchas preguntas abiertas y podría traer nuevas repercusiones en el ecosistema de las criptomonedas y en la política argentina.





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