La justicia federal detuvo a Fernando Ayala, acusado de liderar una red que lavó millones con facturas falsas en el gobierno de Capitanich.
cooperativas truchas, facturas falsas y millones lavados
La provincia de Chaco vuelve a estar en el centro de la polémica. La Justicia Federal detuvo este jueves a Fernando Adrián Ayala, dirigente vinculado a múltiples cooperativas, acusado de encabezar una asociación ilícita que habría lavado más de 150 millones de pesos mediante facturación apócrifa en organismos estatales durante la gestión del exgobernador kirchnerista Jorge Capitanich.
Ayala fue arrestado en la ciudad de Resistencia luego de que se incorporaran a la causa videos donde se lo ve contando fajos de dinero en efectivo junto a sus hijos menores. Las imágenes, registradas por cámaras de seguridad propias, fueron clave para su detención. El dinero era trasladado en bolsos, en una escena que recuerda a los casos de corrupción más resonantes del país.

Junto a Ayala también fue procesado Luis Pasko, señalado como el contador de la organización. Ambos enfrentan cargos por asociación ilícita y lavado de dinero, y están próximos a ser enviados a juicio oral. La operatoria ilegal consistía en emitir facturas por servicios y productos inexistentes para generar crédito fiscal, reducir cargas impositivas y blanquear fondos de origen desconocido.
Las maniobras se habrían concretado a través de cooperativas dirigidas por Ayala y empresas vinculadas a Pasko, utilizando como canal diversos organismos provinciales, entre ellos el Instituto de Agricultura Familiar y Economía Popular (IAFEP), el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, el Ministerio de Gobierno y Trabajo, el Ministerio de Producción y al menos cinco municipios chaqueños.
La trama alcanza a funcionarios del gobierno anterior. Uno de ellos es Mauro Andión, extitular del IAFEP, detenido desde octubre de 2024 por otra causa que investiga el desvío de fondos públicos destinados a obras que nunca se realizaron. También está mencionada Diana Yael Daniel, pareja de Pasko y familiar de Andión, que trabajó en el mismo instituto.
Otro implicado de peso es Ramón “Tito” López, dirigente piquetero, heredero del clan Sena y preso desde el año pasado por lavado de activos agravado. López también podría enfrentar juicio oral en breve.
La causa, iniciada en 2022, ha dejado al descubierto una red de corrupción que operaba con total impunidad, utilizando estructuras del Estado para desviar fondos y beneficiarse económicamente bajo el amparo de una gestión política que hoy se encuentra bajo la lupa de la Justicia.





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