YPF presentó el primer proyecto RIGI del Hub Norte de Vaca Muerta, que junto a otros dos sumarán casi US$70.000 millones de inversión y consolidan el desarrollo del shale en Argentina. El presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, confirmó en su newsletter que la compañía ya ingresó el pedido para los bloques Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte, el primero de los tres que prepara para la zona norte de la formación. Este primer proyecto supera los US$8.700 millones, prevé 440 pozos y apunta a una meseta de unos 80.000 barriles de petróleo y 3 millones de metros cúbicos de gas por día entre 2033 y 2040, con una participación de YPF del 65% y de Vista del 35%.
El cálculo global que maneja la compañía alcanza los US$44.000 millones para los cinco bloques del Hub Norte: Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, La Escalonada, Rincón de la Ceniza y Narambuena. A esa cifra se suman los US$25.000 millones de Loma La Lata Oil, el proyecto que YPF ingresó al RIGI en mayo, lo que totaliza cerca de US$70.000 millones en proyectos petroleros presentados ante el régimen de incentivos. Se trata de montos brutos estimados a lo largo de cada desarrollo, no de desembolsos inmediatos: los US$44.000 millones del Hub Norte se reparten en 26 años, con unos 2.200 pozos y un pico de 270.000 barriles diarios, y YPF los encara como operadora con una participación cercana al 40%.
En materia de empleo, la compañía calculó unos 2.900 puestos directos para el primer proyecto del Hub Norte, entre construcción y producción, y unos 6.000 directos durante el desarrollo de Loma La Lata Oil. Estos números refuerzan el impacto que la actividad hidrocarburífera tiene sobre el empleo en la cuenca neuquina y en las provincias con tradición petrolera, como Chubut, que sigue de cerca la evolución de Vaca Muerta por su incidencia en la industria de servicios y en la demanda de bienes y logística asociada.
La producción también muestra avances por encima de lo previsto. Marín informó que durante octubre la compañía superó la meta diaria que se había fijado para diciembre, con jornadas de más de 250.000 barriles de petróleo. Se trata de picos diarios y no de un promedio mensual: entre julio y septiembre, el shale de YPF promedió 224.000 barriles por día, un 32% más que un año antes. Para sostener esa curva, la petrolera puso en marcha el primer tren de la planta de tratamiento de La Angostura Sur, de 31.000 barriles diarios, una capacidad que se duplicará con el segundo tren. Ese desempeño se reflejó en un balance con ingresos de casi US$6.600 millones y ganancias operativas ajustadas (EBITDA) de más de US$2.500 millones.
El calendario de YPF suma otro hito relevante: el próximo 26 de noviembre, cuando los socios de Argentina LNG prevén tomar la decisión final de inversión sobre el gas que saldría por la costa de Río Negro. Ese proyecto, junto con los RIGI del Hub Norte y Loma La Lata Oil, forma parte de una estrategia que busca escalar la producción de Vaca Muerta hacia los 2 millones de barriles diarios y consolidar a Argentina entre los principales productores mundiales de petróleo no convencional.
Para Chubut, el avance del Hub Norte de Vaca Muerta representa una oportunidad para el entramado de empresas de servicios, proveedores y profesionales que durante décadas se formaron en la cuenca del Golfo San Jorge. La experiencia acumulada en la actividad convencional y en los primeros desarrollos no convencionales de la provincia constituye un activo que puede integrarse a la cadena de valor que demanda el crecimiento del shale neuquino. Al mismo tiempo, el debate sobre infraestructura, regalías y empleo local sigue vigente en una provincia que observa cómo la inversión se concentra en la formación vecina y busca mecanismos para capturar parte de ese dinamismo.
El despliegue de casi US$70.000 millones en proyectos RIGI coloca a YPF y a Vaca Muerta en el centro de la agenda energética nacional. Con el Hub Norte en marcha, la petrolera no solo amplía su frontera productiva, sino que también envía una señal de confianza a los inversores y a las provincias que esperan que el efecto derrame del shale alcance a sus territorios. La decisión final de inversión en Argentina LNG, prevista para fines de noviembre, será el próximo termómetro de un proceso que promete redefinir el mapa energético argentino en la próxima década.







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