PAPELON FISCALIA BAGNATO ESQUEL BRASIL 4 MAYO 2026

Vergüenza: Fiscal de Esquel viaja a Brasil a exponer sobre temas que no sabe y sin resultados.

La procuradora de fiscalía de Esquel, Cecilia Bagnato, viajó a Brasilia para disertar en el IV Congreso Internacional de Fiscales de Latinoamérica sobre la investigación de incendios forestales en la Patagonia. Lo insólito de su exposición es que, después de décadas de incendios intencionales en la provincia, su propia fiscalía no ha logrado poner tras las rejas a un solo responsable. Ni un preso, ni un condenado, ni una persona que haya pagado un solo peso por los millonarios costos de los operativos de extinción.

*Opinión.

Viaje a Brasil, papelón y cero resultados: la fiscal de Esquel que expone sobre incendios sin tener un solo condenado.

El contraste es bochornoso. Mientras Bagnato hablaba en Brasil como si fuera una autoridad mundial en cambio climático y manejo del fuego, la realidad en Chubut muestra una gestión paupérrima: cientos de focos ígneos, miles de hectáreas arrasadas, comunidades devastadas y ninguna investigación cerrada con éxito. La pregunta que ningún comunicado oficial responde es: ¿quién pagó el pasaje, la estadía y los viáticos de esta funcionaria? ¿Con qué justificación se le otorgó permiso para viajar al exterior cuando los incendios no cesan y su trabajo local es, como mínimo, deficiente?

Fiscales de Esquel paseando por el mundo.

No es la primera vez que ocurre. Ya hay antecedentes de esta misma fiscalía con una fiscal que se fue a Hawai en plena temporada de trabajo. Parece un patrón: viajes al exterior para hacer “papelones” mientras la agenda local se incendia literalmente. La sociedad chubutense financia estas excursiones con sus impuestos y, a cambio, recibe cero resultados.

Hablar sin saber.

Pero el problema es aún más grave. Cecilia Bagnato no es experta en incendios forestales, ni en cambio climático, ni en manejo de plantaciones forestales. Su exposición en Brasilia, lejos de ser un análisis profesional, fue una colección de opiniones personales presentadas como verdades.

Habló del fuego como “herramienta vinculada a intereses económicos para cambio de uso del suelo”, pero no tiene la más mínima idea de quiénes son los incendiarios. Es imposible conocer la intencionalidad si no se tiene identificado a ningún responsable. Esa hipótesis es solo una de las infinitas líneas investigativas que la fiscalía debería seguir, no la única ni la más probable.

¿Por qué Bagnato se agarra de una sola hipótesis sin evidencia? Porque no evidencia poder de deducción ni formación sólida. Y tristemente, los requisitos para ser fiscal en esta provincia son tan básicos que cualquier abogado fracasado puede acceder al cargo. No se exige conocimiento profundo del derecho ambiental, ni capacidad investigativa, ni resultados. Así terminamos con funcionarios que viajan a congresos internacionales a hacer declaraciones grandilocuentes mientras en su casa no resuelven nada.

Los casos en los que intervino Bagnato: un fracaso.

Uno presume que un funcionario que va a representar al Poder Judicial o al país, debe ser una persona perfectamente preparada, con amplia trayectoria, y sobre todo, con logros profesionales. Revisando los casos en los que intervino Bagnato, no se evidencia algún halo de eficiencia que resaltar.

A modo de ejemplo, mientras la sociedad exige la resolución de crímenes y delitos graves, como los incendios forestales, Bagnato se dedicó a casos como el Caso «Pepón»: Intervino en la resolución de este emblemático caso de un perro con signos de desnutrición y enfermedad severa. Se logró un acuerdo conciliatorio donde la imputada debía realizar trabajo comunitario.

También se le pagó el sueldo para que mantenga reuniones con organizadores de eventos ecuestres como Jineteadas y Carreras de Caballos. Nada penal que resolver.

También intervino en casos de amenazas por Monte Bianco en los que concluyó que las amenazas eran un trámite más administrativo que penal

Lo actuado por Bagnarto, es, al menos, alejado años luz de lo que la sociedad requiere y necesita.

Una fiscalía que no sirve.

Es hora de llamar las cosas por su nombre: esto es un bochorno pagado por la sociedad, aún cuando los pasajes los pague un tercero. La fiscalía de Esquel no merece seguir ocupando sus puestos si no puede cumplir con lo mínimo que se le exige: encontrar responsables, llevarlos a juicio y obtener condenas. Los incendios forestales intencionales siguen ocurriendo, la impunidad reina, y mientras tanto los fiscales se toman fotoS en Brasil o Hawai. Basta de viajes, basta de excusas. La justicia en Chubut necesita profesionales, no turistas de lujo con título de abogado.

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