Rusia atacó a traición a Polonia

Rusia atacó a Polonia cobardemente para desafiar a la OTAN.

La OTAN confirmó este miércoles que aviones de combate derribaron múltiples drones rusos que ingresaron en el espacio aéreo de Polonia durante un ataque contra Ucrania. La Alianza Atlántica calificó la maniobra de Moscú como un comportamiento “absolutamente peligroso”, que eleva la tensión a un nuevo nivel.

Se trata del primer enfrentamiento directo de la OTAN desde el inicio de la guerra en Ucrania. Según informaron las autoridades, los drones fueron interceptados por cazas polacos y holandeses, con apoyo de fuerzas italianas, alemanas y de la estructura multinacional de la Alianza.

En un encendido discurso ante el Parlamento, el primer ministro polaco Donald Tusk advirtió que, si bien el país no se encuentra en estado de guerra, está “más cerca de un conflicto que en cualquier momento desde la Segunda Guerra Mundial”. Además, aseguró que Polonia enfrenta a un “enemigo que no oculta sus intenciones hostiles”.

Tusk anunció que Varsovia activó el Artículo 4 de la OTAN, lo que obliga al Consejo del Atlántico Norte —el órgano político más importante de la alianza— a reunirse de urgencia para analizar la situación.

La respuesta de Moscú

El Ministerio de Defensa ruso reconoció haber lanzado un ataque contra Ucrania, pero negó haber tenido como objetivo territorio polaco. Argumentó que los drones utilizados no superan un alcance de 700 kilómetros. Poco después, la Cancillería rusa acusó a Polonia de “fabricar mitos” para escalar la crisis.

Sin embargo, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, fue tajante: “No es un incidente aislado. Haya sido intencional o no, es absolutamente temerario y peligroso”. El funcionario destacó que la respuesta militar fue “muy exitosa” y demostró que la Alianza puede y va a defender “cada centímetro de su territorio”.

En la operación participaron cazas polacos F-16, aviones holandeses F-35, un avión de alerta temprana italiano, sistemas de defensa Patriot alemanes y una aeronave de reabastecimiento de la OTAN.

“Violación sin precedentes”

Tusk informó que se registraron 19 incursiones en el espacio aéreo polaco, muchas de ellas provenientes de Bielorrusia. Calificó el episodio como una “violación sin precedentes” de la soberanía del país, que se extendió desde la medianoche hasta las 6.30 de la mañana del miércoles.

La fiscalía regional de Lublin confirmó que varios de los drones derribados eran modelos rusos del tipo Shahed, de diseño iraní, conocidos localmente como Gerbera. Algunos restos fueron hallados en distintas localidades, aunque no se detectaron explosivos.

Algunos drones contenían bolsas con combustible extra en el espacio en donde se alojan los explosivos, demostrando que fue un envío intencional de Rusia para probar el alcance de los drones.

El viceprimer ministro Radosław Sikorski sostuvo que el número de drones confirma que se trató de un acto deliberado de Rusia: “Cuando uno o dos drones ingresan puede pensarse en un fallo técnico. Pero con 19 violaciones resulta imposible imaginar que sea accidental”.

El Ministerio del Interior polaco precisó que al menos siete drones y fragmentos de un misil no identificado fueron recuperados en zonas rurales del este del país. En el pueblo de Wyryki, una vivienda familiar resultó dañada tras ser impactada por un objeto en proceso de identificación.

Reacciones internacionales

El ataque provocó un inmediato pronunciamiento de solidaridad hacia Polonia. Ministros de Defensa de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia repudiaron la acción rusa y la calificaron como una “provocación inaceptable”.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, aseguró que la violación del espacio aéreo fue “una provocación deliberada y dirigida”. En la misma línea, el primer ministro canadiense Mark Carney subrayó que “Rusia vuelve a demostrar su total desprecio por el camino de la paz”.

La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, habló de la “más grave violación del espacio aéreo europeo por parte de Rusia desde el inicio de la guerra”, y sostuvo que los indicios apuntan a una acción intencional.

El presidente ucraniano Volodímir Zelensky advirtió que se trata de “otro paso de escalada” y reclamó a los aliados una reacción contundente: “Rusia debe sentir las consecuencias. El Kremlin tiene que entender que la guerra no se puede expandir y debe terminar”.

Un escenario cada vez más crítico

El incidente ocurre en un contexto de ofensiva aérea sin precedentes por parte de Moscú. Ucrania denunció en las últimas horas un ataque con 415 drones y 40 misiles en todo su territorio, que incluyó el bombardeo de la capital Kiev y de la localidad de Yarova, en Donetsk, donde murieron 24 civiles.

La tensión aumenta además por las maniobras militares conjuntas entre Rusia y Bielorrusia, denominadas Zapad 25, que comenzarán este viernes cerca de la frontera polaca. Ante ello, Varsovia anunció el cierre de su frontera oriental con Bielorrusia, incluidos los pasos ferroviarios, a partir de la medianoche del jueves.

Para Tusk, los ejercicios militares representan una “doctrina extremadamente agresiva” que obliga a reforzar la seguridad nacional.

El episodio marca un punto de inflexión en el conflicto, ya que expone directamente a un país miembro de la OTAN a los ataques rusos y dispara la alarma sobre una posible escalada regional sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.

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