El juez Claudio Petris renunció a su cargo en la Cámara de Apelaciones de Esquel para evitar el juicio político que se le venía por serias irregularidades con el manejo de bienes personales de dudoso origen, paralelamente a la investigación penal por presunto enriquecimiento ilícito y abuso de poder, tras la investigación exclusiva de Chubut Online.
El juez que no pudo sostener su versión
Claudio Alejandro Petris, hasta hoy juez de la Cámara de Apelaciones de Esquel (suspendido en sus funciones, con una inhibición judicial de bienes) y expresidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Chubut, presentó su renuncia al cargo ante el Superior Tribunal de Justicia. Lo hizo a diez días del inicio del jury de destitución que debía realizarse en Rawson, y después de una audiencia -en el día del hoy- en el fuero penal, en la que sus defensores no lograron articular una estrategia mínima para contrarrestar la montaña de pruebas que el fiscal Olazábal de Comodoro Rivadavia había acumulado contra él, paralelamente a lo accionado por el propio Consejo de la Magistratura.
La renuncia, adelantada en exclusiva por Chubut Online, evita que el magistrado se siente en el banquillo de un juicio político que tenía fecha cierta y que, según coinciden las fuentes consultadas, podrían haberse expuesto a detalles impactantes y alarmantes que Petris no querría que se hagan públicos.
La defensa de Petris, tiempo atrás, se limitó a cuestionar el alcance de las imputaciones y a insistir en que el patrimonio del juez se justificaba con “42 años de trabajo”, sin aportar documentación capaz de desmentir los hallazgos de la investigación periodística de Chubut Online que dio origen a todo el proceso, amén de todo el trabajo investigativo y deductivo de la fiscalía de Comodoro Rivadavia y del Consejo de la Magistratura.
La investigación que lo acorraló
La caída de Petris comenzó con la publicación, en junio de 2025, de la investigación exclusiva de Chubut Online titulada “La cara oculta del juez Petris”. Ese trabajo periodístico, desarrollado durante meses, reveló un entramado de presuntas irregularidades que iban desde el uso de testaferros para ocultar bienes hasta fallos dictados a favor de personas con las que mantendría vínculos personales y comerciales.
Entre los hallazgos más contundentes se documentó el caso de un joven en situación de vulnerabilidad al que Petris habría utilizado como testaferro para poner a su nombre un vehículo Mini Cooper que pertenecía al exfutbolista Aldo Pedro Duscher. El mismo juez, según la investigación, intervino como magistrado en una causa por cuotas alimentarias que involucraba a Duscher, sin excusarse pese a la relación de amistad que los unía. También se constató que Petris habría beneficiado en un amparo a su médico personal y que registraría inscripciones comerciales incompatibles con la función judicial, entre otras tantas irregularidades.
La investigación de Chubut Online no quedó en el terreno periodístico. A partir de sus revelaciones, el gobernador de Chubut Ignacio Torres puso la información sobre rieles para que el fiscal de Estado de la provincia, Andrés Meiszner, presente una denuncia formal ante el Consejo de la Magistratura. La pesquisa judicial quedó, en lo penal, en manos del fiscal general jefe de Comodoro Rivadavia, Cristian Olazábal, quien avanzó con allanamientos en propiedades del juez en Esquel y Puerto Madryn, incluida la mansión que Petris posee en el barrio Villa Ayelén.
El Consejo de la Magistratura y el camino al jury
El Consejo de la Magistratura del Chubut actuó con una celeridad y una contundencia que no registran muchos antecedentes en la justicia provincial. En octubre de 2025, y por unanimidad, resolvió elevar a jury de enjuiciamiento la denuncia contra Petris, suspenderlo en sus funciones y retenerle su salario mientras durara el trámite. La instrucción del sumario administrativo estuvo a cargo de la consejera Mabel del Mármol, quien incorporó documentación sobre las ocho propiedades no declaradas, las donaciones millonarias a la hija del juez y las maniobras financieras presuntamente irregulares.
El jury quedó formalmente convocado para los días 16, 17 y 18 de noviembre en Rawson. La defensa de Petris intentó deslegitimar el proceso con una solicitada pública, pero no logró torcer el rumbo. La audiencia previa a la renuncia terminó de sellar el aislamiento del magistrado: sus abogados no pudieron desactivar ninguna de las principales imputaciones, y la sensación que quedó flotando en la sala fue la de un hombre sin herramientas para sostenerse en el cargo.
Una renuncia que no cierra la causa
La dimisión de Petris evita el jury, pero no extingue las consecuencias. La investigación penal por enriquecimiento ilícito, abuso de poder y maniobras financieras irregulares sigue abierta en la fiscalía de Comodoro Rivadavia. El fiscal Olazábal ya tiene en su poder el material secuestrado en los allanamientos y la documentación que el Consejo de la Magistratura reunió durante meses. La renuncia, en todo caso, acelera los tiempos de la justicia penal y deja al descubierto que el hasta hoy juez de Cámara prefirió apartarse antes que enfrentar un proceso en el que las pruebas hablaban por sí solas.
El trabajo del Consejo de la Magistratura, la perseverancia del fiscal Olazábal y la decisión política del fiscal de Estado Andrés Meiszner de denunciar con base en el trabajo periodístico de Chubut Online fueron los tres pilares que hicieron posible que un magistrado que se creía intocable terminara presentando su renuncia. La investigación exclusiva de este medio no solo puso el tema en la agenda pública: aportó pruebas concretas que luego fueron ratificadas por la justicia y por el órgano de contralor de la magistratura.
Petris se va. Pero la causa que lo llevó a la salida sigue su curso, y ahora sin la investidura que lo protegía.







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