Javier Milei ultima una reforma histórica del BCRA para prohibir la emisión monetaria al fisco y penalizar la estafa inflacionaria, en un paquete que incluye el shutdown del Estado.
El fin de la «maquinita»: las reformas de Milei que transforman el BCRA y apagan el Estado
El presidente Javier Milei definió este martes junto a su equipo económico los detalles finales de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, un proyecto que promete cambiar para siempre las reglas de juego monetarias en la Argentina. «Empezamos a construir la base en la cual vamos a reparar 91 años de todo el daño que le hicieron a los argentinos», afirmó el mandatario en declaraciones al canal de streaming Neura.
La reforma, que se inscribe en un paquete más amplio de cambios estructurales —que incluye modificaciones en la ley de Mercado de Capitales, un nuevo régimen de Inocencia Fiscal, desregulación del mercado de seguros y nuevas reglas fiscales—, tiene un objetivo claro: terminar con la inflación para siempre y devolverle al Banco Central su misión original de preservar el valor de la moneda.
Un «insulto al intelecto» que llega a su fin
El eje central de la iniciativa es la modificación del artículo 3 de la actual Carta Orgánica, que desde la reforma impulsada por el kirchnerismo en 2012 establece cinco objetivos para el BCRA: estabilidad monetaria, estabilidad financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social. Milei calificó esta multiplicidad de metas como «un insulto al intelecto» y «una declaración de ignorancia».
«La teoría de Tinbergen sostiene que para alcanzar un objetivo de política económica se necesita por lo menos un instrumento de política que sea independiente», explicó el Presidente, fundamentando técnicamente su postura. La nueva Carta Orgánica reducirá el mandato del BCRA a un único y factible objetivo: preservar el valor de la moneda.
La emisión monetaria, ahora un delito penal
Uno de los puntos más disruptivos de la reforma es la prohibición explícita de que el Banco Central emita dinero para financiar al Tesoro Nacional. Pero Milei va más allá: la iniciativa incluirá sanciones penales para quienes violenten la independencia de la autoridad monetaria.
«De hecho, el Código Penal define la estafa. La estafa y la falsificación de moneda son un delito penal», sostuvo el mandatario, equiparando la emisión sin respaldo con un delito. La medida busca cortar de raíz el mecanismo que durante décadas permitió a los gobiernos financiar el déficit fiscal a costa de la inflación y el empobrecimiento de los argentinos.
El «shutdown» del Estado: cuando se acaba el presupuesto, se apaga la luz
La reforma del BCRA no viene sola. Milei confirmó que el Gobierno trabaja en el armado de un mecanismo de «shutdown» del Poder Ejecutivo, inspirado en el modelo estadounidense. «Cuando te agotás el presupuesto, no se puede gastar más y se apaga el Estado«, explicó.
Esta herramienta complementará la reforma monetaria, garantizando que el Estado no pueda seguir gastando por encima de sus posibilidades y evitando así la tentación de recurrir a la emisión para cubrir déficits.
Las críticas opositoras.
Como era de esperar, la reforma generó reacciones encontradas. Los ex presidentes del Banco Central Mercedes Marcó del Pont y Miguel Ángel Pesce salieron a cuestionar la iniciativa. Pesce advirtió que «combinar la autonomía del Central con un único objetivo» podría «provocar una recesión profunda».
Sin embargo, estas críticas carecen de sustento técnico. La experiencia argentina demuestra que el modelo de múltiples objetivos no solo no logró ninguno de ellos, sino que profundizó la inflación y la pérdida del poder adquisitivo. Como señaló Milei, «si estos dos analfabetos económicos se quejan es una buena señal, ya que dado el desastre que han hecho, hacer lo opuesto es una buena intuición«.
La reforma de 2012, impulsada por Marcó del Pont, amplió las facultades del BCRA para financiar al Tesoro y debilitó su independencia. El resultado fue una década de inflación crónica que destruyó el salario de los trabajadores. Volver al esquema previo, con un mandato claro y acotado, no es un retroceso sino un avance hacia la estabilidad.
«La reforma no se agota en lo que se menciona en este posteo. Iremos más a fondo aún», anticipó Milei, dejando claro que el proceso de transformación del Estado recién comienza.
Un nuevo paradigma.
«Vamos a terminar con ese insulto al intelecto que es haberle puesto cinco objetivos a un instrumento de política económica», sentenció Milei. La reforma de la Carta Orgánica del BCRA, junto con el paquete de reformas estructurales que la acompañan, representa un cambio de paradigma en la política económica argentina.
Después de 91 años de «estafas de la política a los argentinos de bien», como definió el Presidente, el país se encamina hacia un modelo donde la emisión monetaria sin respaldo sea cosa del pasado y la estabilidad de precios sea una realidad sostenible.






Deja una respuesta