Congreso populista

Populismo sin rumbo: cuando el Congreso juega con los discapacitados y jubilados

El Congreso aprobó medidas populistas sin financiamiento, usando a discapacitados y jubilados como bandera política y condenando al país a la quiebra.

En las últimas sesiones de Diputados se vivió un espectáculo indignante: la mayoría opositora aprobó proyectos que incrementan el gasto público sin explicar de dónde saldrán los fondos. Una vez más, el populismo kirchnerista y sus aliados de izquierda apelaron a la demagogia más baja: manipular a los sectores más vulnerables, como los discapacitados y los jubilados, para presentarse como “defensores de los pobres”, mientras en realidad los condenan a un futuro peor.

Porque la verdad es simple: no existe mejora social posible sin equilibrio fiscal. Un país que gasta más de lo que ingresa está condenado a endeudarse, a devaluar y a generar inflación. ¿Y quién paga las consecuencias? Precisamente aquellos a quienes dicen proteger: los jubilados ven licuadas sus pensiones, las personas con discapacidad pierden acceso real a servicios, y la clase media es arrasada por el impuesto inflacionario.

Lo aprobado en el Congreso no es solidaridad: es un fraude moral y económico. Es populismo puro, disfrazado de sensibilidad social. Es la misma mentalidad retrógrada, descerebrada y precaria que hundió a la Argentina durante décadas, siempre prometiendo derechos que nunca podían sostener.

El kirchnerismo y la izquierda saben perfectamente que estas leyes son imposibles de cumplir. No hay un solo estudio serio, ni una previsión presupuestaria, ni un plan de financiamiento detrás de esas votaciones. Solo hay cálculo electoral, oportunismo y el eterno recurso de usar la necesidad de los más frágiles como carnada política.

El populismo no defiende a los jubilados ni a los discapacitados: los usa como rehenes de su relato. Si realmente quisieran protegerlos, apostarían a construir un país con cuentas ordenadas, donde la moneda tenga valor, donde el ahorro sea posible y donde el Estado pueda sostener derechos sin hipotecar el futuro.

Un país que no respeta el equilibrio fiscal no crece, no atrae inversiones, no genera empleo genuino ni mejora la vida de nadie. El desorden económico es la antesala de la miseria, y es esa miseria la que multiplica la pobreza y condena a generaciones enteras al atraso.

Basta de engaños. La verdadera justicia social no es regalar lo que no se tiene, sino construir un país sólido, con una economía equilibrada, que garantice derechos reales y duraderos. Seguir por el camino del populismo es elegir hundirse en lo peor del tercer mundo.

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Una respuesta a «Populismo sin rumbo: cuando el Congreso juega con los discapacitados y jubilados»

  1. Avatar de Carlos Beovidez
    Carlos Beovidez

    VOTAN Y ESTÁN «UNIDOS X LA PLATA» (UNA LEGISLADORA LO DIJO) , ADEMÁS SI LAS MEDIDAS QUE TOMA EL PRESIDENTE LAS HICIERA UN PERONISTA, LO ESTARÍAN APLAUDIENDO..!!

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