Muerte de un nene de 4 años en Comodoro Rivadavia reabre debate sobre decisiones judiciales en disputas por tenencia. La familia pide respuestas.
La trágica muerte de un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia expone las grietas de un sistema judicial que debe resolver la tenencia de menores en medio de relaciones familiares conflictivas. Mientras la autopsia intenta determinar las causas del fallecimiento, la familia paterna denuncia que el menor fue separado de su entorno afectivo por una decisión que, aseguran, ignoraba su bienestar superior.
El pequeño llegó sin vida al Hospital Regional de Comodoro el pasado domingo. Pese a las maniobras de reanimación avanzada, los médicos solo lograron restablecer parcialmente su actividad cardíaca, pero nunca recuperó la respiración por sus propios medios. “Nunca respondió”, confirmó Luis Cisneros, jefe del Departamento de Pediatría del hospital, en declaraciones a SETA TV.
El caso conmociona a la provincia de Chubut no solo por la muerte inesperada del menor, sino por el contexto judicial que lo rodeaba. Según relató Lorena Andrade, pareja del padre del niño, el pequeño había sido entregado a su madre biológica en noviembre pasado, en el marco de una disputa por la tenencia. “Me lo sacaron y se lo dieron a ella sin que el nene la conozca”, afirmó.
Desde entonces, la familia paterna denuncia obstáculos para ver al niño. Una perimetral les impidió el acercamiento durante tres meses. Incluso, aseguran haber tenido que buscar por su cuenta el jardín al que asistía, porque nadie les informaba. “El nene lloraba y no quería irse con ella”, sostuvo Andrade, al describir un episodio frente a una comisaría donde un defensor ordenó devolverlo a la madre.
En el ámbito médico, Cisneros fue claro: no hay signos de violencia externa registrados en la historia clínica. “No podemos hacer juicio de valor, solo describir lo que observamos. Era un chico que aparentemente estaba en muy buen estado general”, explicó. Sin embargo, remarcó que la causa de la muerte es “totalmente desconocida” y que solo la autopsia podrá aportar certezas.
La familia paterna, mientras tanto, exige respuestas y cuestiona el accionar de la Justicia. “Queremos que nos digan por qué tuvo un paro cardiorrespiratorio. No tenía problemas en el corazón”, planteó Andrade, al tiempo que denunció supuestos maltratos que habrían sido advertidos por vecinos de la zona.
El caso reabre un debate profundo: ¿cómo deben resolver los jueces la tenencia de menores cuando las relaciones entre adultos están atravesadas por conflictos, denuncias cruzadas y vínculos frágiles? La muerte de este niño de 4 años en Comodoro Rivadavia no solo es una tragedia familiar, sino también un llamado de atención sobre la necesidad de revisar los protocolos judiciales para garantizar que el interés superior del niño sea el único eje de cada decisión.
Mientras la comunidad chubutense espera los resultados de la autopsia, el sistema judicial deberá responder no solo por la causa médica del deceso, sino también por las decisiones que, según denuncian familiares, alejaron al pequeño de su entorno afectivo. La investigación continúa.





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