La Corte Suprema confirmó la extradición de Fred Machado a EE.UU., y el kirchnerismo intenta vincularlo con José Luis Espert en medio de una campaña electoral muy sucia.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó la extradición del empresario argentino Federico “Fred” Machado a Estados Unidos, acusado de narcotráfico, lavado de dinero y fraude electrónico. Con el fallo, la decisión final sobre su entrega queda ahora en manos del Poder Ejecutivo Nacional.
El máximo tribunal —integrado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— resolvió que el pedido de la justicia estadounidense se ajusta a las normas internacionales de cooperación judicial. Machado será juzgado en el Distrito Este de Texas, donde un Gran Jurado Federal lo procesó por su presunta participación en una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y al lavado de activos.
El expediente detalla cinco cargos principales, entre ellos la posesión y distribución de más de cinco kilos de cocaína, la conspiración para lavar dinero y el fraude electrónico. La defensa del empresario había planteado diversas objeciones, incluyendo la supuesta falta de “doble incriminación”, la inconstitucionalidad de artículos de la ley de extradición y la presunta desigualdad de condiciones frente al Ministerio Público Fiscal. Sin embargo, todos los planteos fueron rechazados.
Pese a la contundencia del fallo, el kirchnerismo aprovechó el caso para lanzar una campaña política de desprestigio contra José Luis Espert, intentando vincularlo con las actividades ilegales de Machado. La maniobra busca instalar una falsa relación entre ambos en medio de un clima electoral cargado de operaciones mediáticas.
Cabe aclarar que no existe ninguna vinculación legal o penal entre Espert y los delitos por los que se investiga a Machado. El economista liberal fue mencionado únicamente por haber recibido una transferencia en 2019 —en concepto de asesoría profesional— y por haber utilizado aviones alquilados por empresas del empresario durante su campaña. Sin embargo, ninguna de estas acciones forma parte de la acusación ni de la solicitud de extradición.
La estrategia kirchnerista apunta a ensuciar la imagen de Espert, quien en las últimas semanas se apartó de su candidatura por La Libertad Avanza, decisión que fue utilizada políticamente para reforzar la narrativa de una supuesta “financiación irregular”. Sin pruebas ni sustento judicial, la operación busca generar ruido en un contexto de fuerte polarización política.
Mientras tanto, Machado permanece bajo prisión domiciliaria a la espera de la decisión del Poder Ejecutivo, que deberá resolver en un plazo de diez días hábiles si concede o no la extradición. La ley contempla la posibilidad de que el Ejecutivo la rechace únicamente por motivos excepcionales, como razones de soberanía, seguridad nacional o interés público.
El caso marca un nuevo capítulo en la cooperación judicial entre Argentina y Estados Unidos, pero también expone cómo ciertos sectores políticos utilizan los expedientes judiciales como herramientas de manipulación electoral.




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