La Asociación de Magistrados de Chubut atacó a fiscales que desestimaron una denuncia contra el STJ. La AAF repudió esa embestida y respaldó a los fiscales.
Una Justicia fracturada: repudio nacional a los ataques contra fiscales en Chubut
La Justicia de Chubut se encuentra en un momento de extrema fragilidad institucional. La reciente embestida de la Asociación de Magistrados contra fiscales que cumplieron su deber con objetividad y legalidad expone la descomposición ética de un sector del poder judicial que, en lugar de velar por la transparencia, busca disciplinar a quienes investigan con independencia.
Todo comenzó con una denuncia presentada contra el Superior Tribunal de Justicia de Chubut. Los fiscales intervinientes —Papini, Koltsch y Berazategui— cumplieron rigurosamente su rol: iniciaron una investigación, recolectaron pruebas y analizaron los hechos. Su conclusión fue clara y legalmente fundada: no había elementos suficientes para sostener la acusación, por lo que decidieron archivar la causa.
Este proceder, habitual y ajustado a derecho, fue respondido con violencia institucional y desprestigio por parte de la Asociación de Magistrados de Chubut, que lanzó ataques públicos sin sustento jurídico, poniendo en duda la integridad y el profesionalismo de los fiscales. En lugar de usar los mecanismos legales para disentir con una resolución, optaron por la descalificación mediática, las redes sociales y los mensajes implícitamente intimidatorios.
Ante esta situación, la Asociación Argentina de Fiscales (AAF) se pronunció con firmeza: no solo respaldó el accionar de los fiscales chubutenses, sino que repudió la actitud agresiva y destructiva de la Asociación de Magistrados. En un comunicado oficial, la AAF advirtió que este tipo de conductas son propias de sectores que buscan frenar investigaciones sensibles, desacreditar a quienes cumplen su función con independencia y sembrar temor en el resto del Ministerio Público Fiscal.
El texto original de la nota de la AAF se puede descargar desde el siguiente link perteneciente a radio3noticias: https://drive.google.com/file/d/1Sf0y8z88xuae8SbFZqScaTeTtykuN70u/view
La gravedad institucional es doble. Por un lado, se está atacando a fiscales por el simple hecho de haber investigado con objetividad una denuncia contra el máximo tribunal provincial. Por otro, esos ataques provienen de una organización judicial que debería actuar como garante de la legalidad, pero que en la práctica opera como escudo corporativo de intereses opacos.
A este deterioro se suma otro dato relevante: la Asociación de Magistrados estuvo presidida, hasta hace apenas unos días, por el juez Claudio Alejandro Petris. Su renuncia no fue casual. Fue consecuencia directa de una investigación exclusiva de Chubut Online, que reveló una presunta vinculación con hechos de extrema gravedad: lavado de activos, evasión fiscal, uso de testaferros, enriquecimiento ilícito y favores sexuales en el ámbito judicial. Todos estos hechos están siendo analizados actualmente por el Ministerio Público Fiscal y el Consejo de la Magistratura.
El repudio de la AAF no solo es una defensa a los fiscales atacados. Es una advertencia sobre el avance de prácticas mafiosas dentro del sistema judicial, donde el poder se usa no para garantizar justicia, sino para castigar a quienes no se alinean con ciertos intereses. Lo ocurrido en Chubut es un ejemplo claro de cómo algunos sectores de la justicia operan como bloque de presión y no como institución de equilibrio y control.
La ciudadanía chubutense debe comprender que no hay justicia posible si se castiga a quienes investigan. Y que el verdadero riesgo institucional no reside en un dictamen fiscal que archiva una causa por falta de pruebas, sino en los jueces que utilizan sus cargos para amedrentar, encubrir y perpetuar la impunidad.






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