El líder de la Resistencia Ancestral Mapuche reconoció haber conducido la organización y firmó un juicio abreviado por el artículo 213 bis del Código Penal. La pena efectiva, que aún debe homologar la Justicia Federal de Bariloche, se extendería hasta agosto de 2030.
Facundo Jones Huala, referente máximo de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), admitió ante la Justicia Federal haber liderado la organización y aceptó una condena de 5 años y 2 meses de prisión efectiva en el marco de un acuerdo de juicio abreviado que todavía debe ser homologado por el juez federal de Bariloche, Leandro Gómez Constenla. Si el magistrado aprueba el entendimiento esta semana, el dirigente mapuche —detenido desde el 6 de junio de 2025— podría permanecer tras las rejas hasta agosto de 2030, según el cómputo que ya realizan las partes.
La resolución representa el cierre de una investigación compleja que durante casi un año mantuvo en vilo a la región patagónica y que tuvo como epicentro las ciudades de Bariloche, El Bolsón y Esquel. El expediente, caratulado inicialmente por intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, apología del crimen y presunta asociación ilícita, derivó finalmente en una acusación más acotada pero contundente: la conducción de una agrupación destinada a imponer sus ideas mediante la fuerza o el temor.
El rol central de la RAM en la acusación
De acuerdo con la investigación fiscal, Jones Huala habría integrado y conducido la RAM desde 2011 con el objetivo declarado de imponer sus ideas por la fuerza y aterrorizar a la población local. Ese accionar fue encuadrado en el artículo 213 bis del Código Penal, que sanciona a quienes organizan o toman parte en agrupaciones destinadas a imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor. La pena prevista para ese delito oscila entre 3 y 8 años de prisión, y el acuerdo fijó para el líder mapuche una condena de 5 años y 2 meses.
El Ministerio Público Fiscal había intentado inicialmente una calificación más grave: la presunta integración de una organización destinada a cometer delitos contra el orden constitucional, bajo una estructura de tipo militar, contemplada en el artículo 210 bis del Código Penal. Esa figura, que contempla penas más severas, finalmente quedó fuera del acuerdo alcanzado entre la fiscalía, la querella y la defensa. También se había señalado presuntos vínculos con la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), organización que opera en Chile.
Un dato que refuerza la posición del Estado argentino es que la RAM figura desde febrero de 2025 en el Registro Público de Personas y Entidades Vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), creado por iniciativa del Ministerio de Seguridad de la Nación. Esa inclusión fue determinante para sostener la acusación por asociación ilícita con fines de imposición violenta de ideas.
Una detención que marcó un antes y un después
La captura de Jones Huala se produjo el 6 de junio de 2025 en la localidad rionegrina de El Bolsón, minutos después de que el dirigente presentara su libro en una biblioteca de Bariloche. La detención generó una fuerte conmoción en la región y reactivó el debate sobre la seguridad en la Patagonia. En ese momento, Jones Huala llevaba apenas cinco meses en libertad, tras haber cumplido una condena en Chile.
Desde entonces permanece privado de su libertad. Primero fue alojado en la Unidad 6 de Rawson, en Chubut, y luego fue trasladado a la Unidad 16 de Esquel, también en territorio chubutense, donde actualmente espera la resolución judicial. La prisión preventiva fue prorrogada en distintas oportunidades mientras avanzaban las medidas de prueba, en el marco de una causa declarada de investigación compleja.
La última extensión de la preventiva se produjo a fines de agosto, cuando el juez Gómez Constenla —en su primera audiencia al frente del caso— autorizó la continuidad de la medida hasta noviembre próximo. Sin embargo, el acuerdo de juicio abreviado podría poner fin a esa instancia y dar paso a la condena definitiva.
Los antecedentes que pesan en su contra
Jones Huala no es un desconocido para la Justicia. En diciembre de 2018, el Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia, en Chile, lo condenó por el incendio de una propiedad en el fundo Pisu Pisué y por tenencia ilegal de armas. Ese antecedente tiene una relevancia crucial en la nueva causa: su condición de reincidente impediría que acceda al beneficio de la libertad condicional.
De acuerdo con la información difundida sobre el acuerdo, la reincidencia —sumada a la pena pactada en la causa federal de Bariloche— determina que Jones Huala deba cumplir la totalidad de la condena en prisión, sin acceso a los beneficios que había obtenido y luego perdido durante su detención en Chile. Esto significa que, si el juez homologa el acuerdo, el líder de la RAM no podrá solicitar salidas transitorias ni libertad condicional hasta agotar los 5 años y 2 meses de pena efectiva.
El futuro judicial inmediato
El próximo paso procesal será la homologación del acuerdo por parte del juez federal Leandro Gómez Constenla. Voceros de la Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina, a cargo de la defensa de Jones Huala, confirmaron el avance del entendimiento entre las partes, aunque anticiparon que sus alcances serán informados una vez que el magistrado lo apruebe formalmente.
Si la homologación se concreta esta semana, como estiman fuentes judiciales, quedará formalizada la condena y comenzará a regir el cómputo definitivo de la pena. Tomando como punto de partida su aprehensión en junio de 2025, los 5 años y 2 meses se agotarían en agosto de 2030.
La resolución judicial tendrá un impacto directo en la situación de la RAM y en el mapa de las organizaciones mapuches en la Patagonia. Para las comunidades de Chubut y Río Negro, el desenlace de esta causa representa un mensaje contundente sobre el accionar de las agrupaciones que utilizan la fuerza como método de reivindicación territorial. Para Jones Huala, significa la confirmación de que pasará los próximos años tras las rejas, lejos de la libertad que recuperó brevemente en 2025 y que, según el acuerdo alcanzado, no volverá a ver hasta 2030.






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