En la mañana de hoy, recibimos una insólita carta documento suscripta por el marido de la fiscal jefe María Bottini, el contador Juan Martín Sandoval Martínez, en un intento por censurar la libertad de prensa y libertad de expresión que amparan a este medio.
*Opinión, por Juan A. Zuoza
Por esas casualidades de la vida, pasé por las oficinas del Correo Argentino de la ciudad de Esquel y me enteré que había una carta documento aguardándome en ese lugar. Lógicamente, la carta nunca me iba a llegar porque el remitente ni siquiera supo escribir correctamente la dirección postal. No obstante, como hombre de bien que soy, decidí recibir la CD, imaginándome quién podría ser el flamante intelectual que haría una cosa así, habida cuenta de que la semana pasada este mismo personaje le envió una CD a una colega de otro medio, la señora María Elena Paggi.
Renglón más, renglón menos, es una suerte de copy-paste sin tecnicismo legal alguno, por lo que, si fue redactado por un abogado, me permito aconsejarle que busque uno mejor.

El señor Martín Sandoval, el mismo del escándalo con “La Chechu” Otárola; el mismo del escándalo con “la masajista”; el mismo del escándalo con “el geriátrico del terror”; el mismo que puso a su nombre un vehículo del geriátrico y lo inscribió como “soltero”, ocultando los bienes de la sociedad conyugal; el mismo de los mensajes que ventilaban cuestiones judiciales graves; el mismo que se jactaba de manejar a su antojo la justicia penal y de tener un “monje negro” en el Superior tribunal de justicia; el mismo que fue funcionario público y que ya estaba repartiendo boletas digitales con su imagen para candidatearse a concejal de Esquel; el mismo que… tantas cosas…
Bueno, ese mismo es el que puso el grito en el cielo en la carta documento para salvaguardar su “honor, reputación, dignidad imagen y buen nombre” intimando a Chubut Online a que se retracte de todas las publicaciones, las retire de internet, y realice una serie de peripecias algorítmicas de imposible cumplimiento para que la retractación llegue a cada uno de los lectores que leyeron los artículos en donde se lo menciona. Fueron decenas de miles, Martincito… No way!
Desde Chubut Online estamos por organizar una “vaquita” para comprarle al Sr. Martín Sandoval una silla muy cómoda para que pueda esperar tranquilo.
Parece que el ejercicio del periodismo no le sienta bien al remitente; especialmente cuando se ponen en evidencia graves irregularidades que debieran ser investigadas por la fiscalía. Pero bueno, ya sabemos quiénes están en la fiscalía. Todo es un mar de engranajes cuando se trata de investigar a personas fuertemente vinculadas con el Poder Judicial. Igualmente, estamos dotados de paciencia. ¡Gracias, Confucio!
En estos momentos, estamos analizando si le respondemos la CD. El correo nos queda lejos y nuestro presupuesto no es el mismo con el que cuenta un marido de una fiscal o el de un contador que cobra decenas de millones de «honorarios» por parte de un geriátrico de mala muerte, pagados mediante transferencia de un vehículo casi 0km.
Somos un medio pobre, leído por decenas de miles de chubutenses, por todo el Poder Judicial y por todo el Poder Político de la provincia y de mucho más allá, también. Somos sólo eso. Su esposa y el amigote de su esposa dijeron que no nos lee nadie, así que no se preocupe, señor remitente.
Y como evidenciamos que el señor Martín Sandoval también es un fiel lector de Chubut Online, quizás nos ahorremos la plata que cuesta una CD, o nos la gastemos en tortas fritas para esperar, mate en mano, el próximo capítulo de esta telenovela bizarra tercermundista en la que está en juego nada menos que la justicia de toda una provincia.
Por último, y por si no le quedó claro, no sólo no vamos a borrar un sólo artículo periodístico de nuestro portal, sino que publicaremos todo lo que consideremos que tenga valor periodístico. Y si el señor Martín Sandoval forma parte de esas noticias, seguiremos haciendo nuestro trabajo bajo el amparo de la Ley y de los derechos que nos asisten, tal como siempre lo hemos hecho, aunque al ofendido no le guste.
PD: Quizás le pidamos consejos a Torta Frita & Champagne sobre qué hacer con la carta documento.
Bye!







Deja una respuesta