La cúpula del Sindicato de Camioneros se prepara para una jornada clave este jueves, cuando el secretario general Hugo Moyano encabece una asamblea extraordinaria de delegados congresales que podría definir la expulsión definitiva de Claudio Balazic, su ex secretario Administrativo y uno de los principales imputados en una millonaria causa por presunta estafa que sacude los cimientos del gremio más poderoso del transporte argentino. La convocatoria, que llegó a través de un memorándum a las cuentas de WhatsApp de los dirigentes, busca la revocación del mandato de quien fuera durante años uno de los hombres de mayor confianza del líder sindical.
El fin de una relación de décadas
La convocatoria, firmada de puño y letra por Hugo Moyano, fue cursada a todos los integrantes de la Comisión Ejecutiva Central del Sindicato de Camioneros, al Consejo Directivo de su obra social, a los secretarios de las seccionales, delegaciones, secretarios de rama y a la mutual. El encuentro está programado para las 9 de la mañana en el hotel Intersur, ubicado en la calle Brasil 780, en el tradicional barrio porteño de San Telmo, un espacio que habitualmente alberga los cónclaves más importantes de la organización gremial.
El orden del día incluye la lectura del acta anterior, la elección de autoridades de la asamblea, el informe de Secretaría General y, como punto neurálgico, el informe de la Comisión de Disciplina respecto de la conducta de Balazic en el ejercicio de su cargo. Finalmente, se procederá al tratamiento y consideración de las medidas a adoptar, que apuntan directamente a la revocación de mandato del ex funcionario sindical, cerrando con la elección de dos asambleístas para firmar el acta.
Una trama de US$10 millones
Balazic, quien además de su rol en el sindicato se desempeñó como secretario general de Futsal del Club Atlético Independiente durante la presidencia de Moyano en la institución de Avellaneda, se encuentra en el ojo de la tormenta judicial desde que estalló el escándalo por el presunto fraude al hotel que el gremio posee en Mar del Plata. Las investigaciones apuntan a sobreprecios en servicios y alimentos que habrían alcanzado la cifra astronómica de 10 millones de dólares en el establecimiento ubicado en el corazón de la ciudad balnearia, un lugar que según denuncias de los propios afiliados se volvió demasiado oneroso.
Cuando la Justicia comenzó a avanzar sobre el caso, el tesorero del sindicato, Paulo Villegas, y Balazic fueron apartados de sus cargos. También fue desvinculado un contador del gremio que se encuentra imputado en la causa que lleva adelante el fiscal de Delitos Económicos N° 10 de Mar del Plata, David Bruna. La decisión de convocar a esta asamblea extraordinaria respondería a la necesidad de separar «de manera orgánica» a Balazic de la estructura sindical, un paso fundamental para desligar institucionalmente al gremio de las graves acusaciones que pesan sobre su ex funcionario.
El derecho a defensa y la incógnita de su presencia
La normativa que rige el funcionamiento de los sindicatos establece que la remoción de un directivo exige la acreditación de faltas graves explícitamente detalladas tanto en la legislación nacional como en el estatuto de Camioneros. Violaciones estatutarias, malversación de fondos o administración fraudulenta de los bienes del sindicato son algunas de las causales que podrían esgrimirse en este caso. En este contexto, Balazic tiene derecho a presentar su defensa y asistir a la asamblea para exponer su postura, aunque hasta el cierre de esta edición se desconocía si el ex dirigente hará acto de presencia en el hotel Intersur.
Lo que sí es un hecho es que la situación de Balazic presenta matices diferentes a la de Villegas y el contador imputado. Según fuentes consultadas, el ex secretario Administrativo habría iniciado un reclamo formal porque el sindicato dejó de abonarle la remuneración que percibía como miembro del Consejo Directivo, un detalle que podría agregar un elemento de tensión adicional a la ya compleja situación judicial y gremial.
Siete imputados y un terremoto interno
La causa judicial por la estafa ya tiene siete hombres imputados. Los dos principales, por su peso específico dentro de la estructura del moyanismo, son precisamente Balazic y Villegas. La imputación de ambos causó un verdadero terremoto en el sindicato, que ve cómo dos de sus máximos referentes enfrentan acusaciones de una gravedad inusitada. Completan la lista el contador ya desvinculado, dos ex empleados del hotel (uno de ellos su gerente y el otro el chef, identificados con los apellidos Ferrari y Sánchez) y dos ex proveedores.
El fiscal Bruna ordenó, como parte de la investigación, una pericia de las cuentas del hotel y otra informática sobre una computadora que se encontraba en la administración del establecimiento. Ambas pericias se encuentran demoradas, lo que mantiene en vilo el avance de la causa y genera expectativas sobre qué nuevos elementos podrían surgir en las próximas semanas.
El desenlace de la asamblea de este jueves marcará un punto de inflexión en la historia reciente del Sindicato de Camioneros, una organización que bajo el liderazgo de Hugo Moyano construyó un poderío gremial y político sin precedentes, pero que ahora enfrenta su crisis más delicada en años. La decisión que tomen los delegados congresales no solo definirá el futuro de Balazic dentro del gremio, sino que sentará un precedente sobre cómo el sindicato maneja las graves acusaciones que sacuden su estructura interna.






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