Se trata de un hecho de gravedad extrema: Los mensajes intimidantes que la fiscal jefe María Bottini manifestó recibir de “teléfonos desconocidos”, eran en realidad, de un teléfono de propiedad de Ricardo Bustos, amigo íntimo de Bottini y conductor radial de FM del Lago, Esquel.
Una trama terrible de armado de causas.
Todo comenzó con una actuación repudiable y vergonzosa de la fiscal jefe María Bottini, que el día 8 de julio de este año protagonizó un escándalo sin precedentes en una audiencia judicial. En esa audiencia, la fiscal se montó un papel de víctima de hostigamientos y amenazas, acusando a este medio, Chubut Online, y al abogado Gerosa Lewis de “enviarle mensajes de números desconocidos”, que manifestó que eran intimidatorios y en el que basó todo su acting.
Ante semejante actuación, tanto Chubut Online como Gerosa Lewis radicaron la denuncia penal correspondiente para que se investiguen los dichos de la fiscal y que se investiguen los números de celulares desde donde recibía mensajes amenazantes.
Nuestra denuncia obligó a Bottini a presentar ella misma una denuncia por las amenazas que decía recibir, ya que, por ser funcionaria, tenía la obligación de hacerlo.
Pero en su denuncia, Bottini tuvo una actitud totalmente desconcertante y antijurídica: no presentó una sola prueba de los mensajes amenazantes y destinó 17 páginas de su escrito a ensuciar a cuanta persona se le ocurrió, incluyendo colegas fiscales, abogados y hasta un juez federal. Acusó de gravísimos delitos, sin que el relato encaje ni mínimamente con alguna figura delictiva.
Dijo, en su denuncia, que los mensajes los había recibido de un celular con característica de Comodoro Rivadavia. Ya no eran “celulares” (en plural) -como gritó en la audiencia- sino que redujo el número a tan solo uno, SIN PRESENTAR EL NÚMERO de celular, ni presentar el contenido de los mensajes; algo ridículo e inentendible para una fiscal, ya que la prueba siempre es la base de cualquier denuncia. Pero Bottini, en realidad, habría estado encubriendo al autor de los mensajes.
Resulta ser, que, gracias a las investigaciones de Chubut Online, hemos podido acreditar que el teléfono celular del que se enviaron los mensajes que, según la propia Bottini, eran desconocidos e intimidatorios, pertenece nada más ni nada menos que al Sr. Ricardo Alejandro Bustos, íntimo amigo de la propia fiscal.
¿Un modus operandi? ¿Una jugada planificada?
Ricardo Bustos es conocido por generar escándalos mediáticos, y por mentir descarada y direccionadamente en su programa radial de FM del Lago, Esquel, propiedad de Daniel Almendra.
Bustos, antes de apellido Matos, se caracterizó por efectuar actos desesperados para inflar su imagen y porque habría comprando bots para simular seguidores en las redes sociales, auto enviarse mensajes en vivo en su programa para aparentar ser mensajes de los oyentes, y realizar todo tipo de artimañas para generar escándalo y dañar reputaciones, de una manera repudiable, anti periodística, y sin atisbo de seriedad u objetividad.
Por otra parte, cabe señalar que Bustos y la fiscal Bottini mantienen una amistad íntima de manera confesa.
No es casual ver a Bottini dando declaraciones a la prensa en FM del Lago, Esquel, y también al medio Jornada; ambos medios evidentemente ligados a la fiscal y que muchas veces, como en el caso de la denuncia realizada contra este portal, obtienen datos e información mucho antes que cualquier otro medio y que cualquier persona vinculada a una causa.
Al mismo tiempo, el propio marido de Bottini, el contador Juan Martín Sandoval, participó activamente de la difusión de información sensible de la fiscalía a diferentes personas, tal como lo hemos publicado días atrás.
En este juego de bots, llamadas falsas y medios bizarros, las víctimas han sufrido un acoso mucho peor al inexistente hostigamiento que la propia Bottini manifiesta hoy sufrir, cuando se publican noticias reales que nunca han sido desmentidas.
Fue así como armaron una causa falsa contra Chubut Online y el abogado Gerosa Lewis: Bottini armó la actuación y Bustos y Jornada se encargaron de amplificar el sketch de Bottini; todo en perfecta sincronía.
Pero el acting de Bottini comenzó un poco antes: Ricardo Bustos le mandaba mensajes desde un “teléfono desconocido” con característica de otra ciudad (Comodoro Rivadavia) para que la fiscal pudiera tener argumentos para armar una causa penal falsa contra Chubut Online y Gerosa Lewis. Hoy pudimos confirmar esta información con la investigación realizada.
El silencio de Bustos
Repentinamente, luego de difamar activamente a Chubut Online desde FM del Lago durante varios días, hubo un silencio por parte de Bustos; es que se enteró que Chubut Online estaba bajo la pista del origen de los mensajes que decía recibir Bottini, y de la titularidad del número de celular.
Ello, junto con la desmentida que realizara en su propio programa el Dr. Daniel Sandoval sobre las falsedades esgrimidas por este, hacen que la situación de Bustos sea ahora muy complicada, al igual que el de la fiscal Bottini, la procuradora Bagnato (que firmó la denuncia radicada contra Chubut Online conjuntamente con Bottini), y la del marido de Bottini, el contador Juan Martín Sandoval.
Todos deberán dar explicaciones ante una justicia que está embarrada por acomodos y brazos de procuradores amigos que sostienen a este tipo de personas dentro del Poder Judicial.
Las preguntas sin respuestas…
Si Bottini y Bustos son íntimos amigos desde hace muchos años, ¿Acaso Bottini no sabía que Bustos tenía varias líneas de telefonía celular? ¿Por qué Bustos no le enviaba mensajes desde su celular habitual? ¿Por qué Bottini dijo que era un teléfono desconocido?
Ahora tendrán tiempo para inventar excusas, pero no sirve de mucho intentar tapar el sol con las manos.
Ampliaremos.






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