Los altísimos precios de los vuelos de Aerolíneas Argentinas a la cordillera de Chubut actúan como una barrera para el turismo, desviando viajeros al exterior y dañando la economía regional.
La conectividad aérea con la majestuosa cordillera de Chubut enfrenta una crisis severa. Tarifas desproporcionadamente elevadas para volar a destinos como Esquel están estrangulando la llegada de turistas, obligando a las familias a reconsiderar sus vaciones y perjudicando gravemente a las economías locales. La paradoja es evidente: para muchos argentinos, resulta más económico viajar al exterior que visitar las perlas naturales de su propio país.
Un análisis de los costos actuales revela una situación alarmante. Un pasaje de ida y vuelta desde Buenos Aires a Esquel puede superar holgadamente el millón de pesos. Para una familia tipo, la cifra se multiplica, pudiendo alcanzar un total que supera los cuatro millones de pesos, una inversión inalcanzable para la mayoría.

Este escenario contrasta radicalmente con otras ofertas de la misma aerolínea. Por ejemplo, se encuentran pasajes a destinos internacionales como Río de Janeiro por valores significativamente menores en dólares, lo que profundiza la sensación de inequidad y abuso. La brecha incentiva a los viajeros a elegir destinos foráneos, vaciando de potenciales visitantes a localidades patagónicas que dependen del turismo.
El precio usual de pasajes a Río de Janeiro, Brasil, la misma Aerolíneas Argentinas lo cotiza a menos de la mitad de precio que un viaje a la Patagonia, lo cual no sólo es insultante a la razón, sino que es un atentado directo e intencional a las economías regionales.
Como se puede apreciar, el pasaje a Río cuesta US$296 ida y vuelta, es decir, unos $430.000 aproximadamente. Ello, sin contar que otra aerolíneas tienen precios muy inferiores a los de Aerolíneas Argentinas, por lo que el turista ahorra muchísimo más, llegando a costarle unas vacaciones a la Patagonia el cuádruple o más, de lo que les cuesta vacacionar en otro país.

La problemática se agrava por la falta de competencia y opciones de conexión directa entre provincias. La dependencia casi exclusiva de los vuelos que pasan por el aeropuerto de Buenos Aires (Aeroparque) limita las posibilidades y consolida un escenario de cuasi monopolio en varias rutas. Promesas de nuevos recorridos, como el efímero vuelo Esquel-Córdoba que fue cancelado a poco de implementarse pese a la demanda, han quedado en la nada, alimentando la frustración de los habitantes y empresarios turísticos.
Expertos del sector advierten que cuando el transporte aéreo, un servicio público esencial, está sujeto a dinámicas politizadas y a la falta de competencia real, se convierte en un factor de distorsión económica. Lejos de integrar y desarrollar las regiones, puede actuar como un freno, encareciendo artificialmente el acceso y obstruyendo el crecimiento de economías que necesitan dinamismo.
El resultado es un círculo vicioso: precios prohibitivos reducen la afluencia de turistas, los comercios y servicios locales ven mermados sus ingresos, y las comunidades sufren las consecuencias de un aislamiento relativo impuesto por tarifas que muchos consideran extorsivas. El reclamo por una solución integral, que contemple mayor competencia, tarifas justas y una red de conexiones federal verdadera, crece al ritmo de la desesperación en la cordillera chubutense.
No todo es turismo.
El tema se agrava aún mucho más cuando se trata de viajes imprevistos o emergencias. Unas vacaciones podrían ser programadas con mucha antelación (rezando para que no haya huelgas y cancelaciones), pero hay otras situaciones que no pueden ser programadas y el abuso de precios se hace más doloroso.
Casos de viajes por salud, o incluso gastos de viajes a cargo del estado, que terminan costando horrores a los usuarios o contribuyentes.
El total desmantelamiento de Aerolineas Argentinas ya no es una simple idea alocada, sino que es una necesidad para que verdaderamente podamos manejarnos como en el primer mundo, con servicios de calidad y al precio justo.






Deja una respuesta