a tensión entre Estados Unidos y Rusia volvió a escalar en las últimas horas. Mientras Washington responde con fuerza a declaraciones rusas que calificó como «incendiarias», Moscú acelera el traslado de armas estratégicas a la frontera con Ucrania.
En un nuevo episodio del creciente enfrentamiento entre potencias, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el despliegue de dos submarinos nucleares en respuesta a duras declaraciones del vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvedev.
La reacción del mandatario estadounidense fue difundida a través de su red social Truth Social, donde calificó las afirmaciones de Medvedev como “provocadoras, insensatas e incendiarias”. Trump explicó que la decisión de movilizar fuerzas nucleares se enmarca en una “medida precautoria” ante la posibilidad de que “las declaraciones fueran más allá”.
“Las palabras utilizadas públicamente son muy importantes y, a menudo, pueden tener consecuencias imprevistas. Espero que este no sea uno de esos casos”, advirtió Trump.
El cruce entre ambos líderes comenzó luego de que Trump propusiera reducir el plazo para que Rusia acepte un alto el fuego en Ucrania. Medvedev reaccionó con dureza, cuestionando el ultimátum del republicano:
“¿50 días o 10? Trump debería recordar dos cosas: Rusia no es Israel, ni siquiera Irán. Cada nuevo ultimátum es una amenaza y un paso hacia la guerra”, lanzó el exmandatario ruso, acusando además al estadounidense de seguir los pasos de Joe Biden.
Putin anuncia el despliegue de misiles hipersónicos en Bielorrusia
En paralelo al cruce diplomático, Vladimir Putin anunció este viernes el traslado de misiles hipersónicos a territorio bielorruso, limítrofe con Ucrania. El anuncio se realizó desde la isla Valaam, cerca de San Petersburgo, donde el presidente ruso se reunió con su par bielorruso, Alexander Lukashenko.
Putin aseguró que ya comenzó la producción de los misiles balísticos de alcance intermedio Oreshnik, y que las primeras unidades han sido incorporadas al servicio militar. “El trabajo preparatorio está en marcha, y lo más probable es que lo terminemos antes de fin de año”, afirmó.
El despliegue estratégico en Bielorrusia –país que comparte 1084 kilómetros de frontera con Ucrania– podría reducir los tiempos de respuesta y aumentar la capacidad ofensiva rusa contra Kiev. Además, incrementa la amenaza directa sobre países miembros de la OTAN en Europa del Este y Central, complicando aún más cualquier intento de reanudar negociaciones de paz.






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