El Consejo de la Magistratura de Chubut inició el análisis de la denuncia por presunto mal desempeño contra la fiscal jefa de Esquel, María Bottini, en un hecho sin precedentes por su contundencia, repercusión y hechos gravísimos que dañan al Poder Judicial.
El Consejo de la Magistratura de Chubut puso en marcha el mecanismo de análisis de una gravísima denuncia por presunto mal desempeño contra la fiscal jefa de Esquel, María Bottini. La presentación, realizada por el titular del portal Chubut Online, ingresó al organismo y en la última sesión celebrada en Trelew quedó formalmente constituida la Comisión de Admisibilidad que deberá resolver sobre su procedencia.
El caso adquiere una dimensión inédita: Bottini no solo es la funcionaria denunciada, sino que actualmente integra el propio Consejo de la Magistratura como primera representante electa de la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales de Esquel. No existen antecedentes en la historia del organismo de un integrante del propio Consejo con una denuncia sobre su desempeño sometida al mecanismo de análisis del cuerpo, lo que habría generado cierto retraso en el tratamiento.
La denuncia contra Bottini se inscribe en un escenario más amplio, atravesado por la investigación del presunto fraude en la Mutual Aonikenk de Esquel. La fiscal interviene en esa investigación y, en paralelo, junto a la procuradora Cecilia Bagnato, denunció ante el jefe de los fiscales Jorge Miquelarena la existencia de presuntas amenazas, coacciones y maniobras de encubrimiento, aunque sin presentar prueba alguna y con un relato y redacción de nivel infantil. Bottini cambió su discurso en reiteradas oportunidades y finalmente quedó en evidencia que nunca existieron las amenazas, ni siquiera mensajes intimidatorios; todo fue una farsa de Bottini consignada con Bagnato.
La comisión que definirá el futuro de la fiscal
La Comisión de Admisibilidad constituida durante la sesión será la encargada de realizar el primer análisis y determinar si existen elementos para recomendar la apertura del procedimiento, lo cual, en el ámbito jurídico, se da por descontado, ya que hay material de sobra que comprometería seriamente a la fiscal, a su marido, a la procuradora y a otros funcionarios. Está integrada por representantes de cuatro sectores del Consejo: Fanny Ávalos, representante de los abogados por la Circunscripción Judicial de Esquel; Estefanía Alejo, representante de los trabajadores del Poder Judicial; Lucía Eleonora González Almirón, representante popular por la Circunscripción Judicial de Comodoro Rivadavia; y Rafael Luccelli, representante de los magistrados por las circunscripciones judiciales de Trelew y Puerto Madryn.
Los integrantes podrán solicitar aclaraciones si las consideran necesarias y, una vez concluido el análisis, deberán elevar un dictamen al pleno proponiendo la admisión o el rechazo de la presentación. Ese dictamen podría ser tratado en la próxima sesión del Consejo o en la siguiente, dependiendo de los tiempos que demande el análisis.
Pruebas contundentes y audios comprometedores
La presentación por presunto mal desempeño incluye pruebas contundentes que dan cuenta de gravísimas irregularidades en torno a Bottini y a la procuradora Cecilia Bagnato, aunque el Consejo de la Magistratura solo puede tratar el caso de Bottini, ya que Bagnato depende de la Procuración General, para lo cual se esperan presentaciones ante ese organismo.
En la denuncia se incorporaron audios y textos de WhatsApp que demuestran serias irregularidades, inconcebibles para el entorno de una fiscal. Según la información disponible, esos audios, que provenían del celular del marido de la fiscal Bottini, el contador Juan Martín Sandoval, exponen situaciones muy sensibles de causas penales tramitadas en la fiscalía a cargo de Bottini. Se evidencia una intromisión ilegal de esta persona en algunas causas e incluso se arroga el poder de direccionar las investigaciones para culpar a quien él decida. No solo hay audios, sino textos de mensajes y documentación muy comprometedora.
Habría más audios y textos comprometedores.
Una denuncia falsa y un entramado de irregularidades
Una de las hipótesis más fuertes que se manejan es que Bottini buscó crear una causa penal falsa contra Chubut Online para lograr un allanamiento y así secuestrar celulares desde donde se puedan extraer datos y contactos que beneficien al juez Claudio Petris, el cual afrontaría próximamente un Jury y estaría al borde de la exoneración. Bottini tendría fuertes vínculos con Petris, al igual que Bagnato. Petris se encuentra suspendido como juez a raíz de una investigación exclusiva de Chubut Online.
La fiscal radicó una falsa denuncia penal contra el medio, acompañada por la firma de Bagnato. El escrito es tan precario que ni siquiera se evidencia semejante precariedad en escritos de estudiantes principiantes de Derecho. Esun escrito que por sí solo, demostrarí una falta de capacidad mínima para ejercer como fiscales. Además, involucran a terceros en acciones comunes y corrientes que Bottini y Bagnato pretenden criminalizar con el claro objetivo de ensuciar el buen nombre de otras personas.
Durante una audiencia de la investigación Aonikenk, Bottini sostuvo que existirían acciones destinadas a presionarla y apartarla del expediente. Lo hizo en una audiencia incidental convocada por el Juez Novarino el 8 de julio pasado. Denunció la existencia de una campaña de difamación y de una suerte de lobby local que tendría como objetivo disciplinarla, quebrarla y apartarla del caso. Tampoco presentó una sola prueba. Esas afirmaciones dieron lugar a otra investigación penal, que quedó a cargo del responsable de la Unidad Anticorrupción, Lucas Papini. Si bien la investigación se está llevando a cabo en Trelew, el abogado Gerosa Lewis ya presentó un escrito para que la causa tramite en Esquel, bajo dependencia de otra fiscalía.
El material probatorio presentado es de tanta contundencia que ya hay abogados investigando diferentes causas ya cerradas que podrían reabrirse por salir a la luz la forma en la que se manejaba Bottini, ajena a toda legalidad.
La fiscal, ante el Consejo de la Magistratura, volvió a victimizarse, sin reparar en el daño que ella le ha hecho a las personas y las consecuencias que sufren por su accionar dañino y delictivo. El Consejo de la Magistratura tendrá ahora la responsabilidad de analizar en profundidad las pruebas y determinar si existen méritos suficientes para avanzar con un procedimiento que podría derivar en su exoneración del Poder Judicial.






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