Chubut refinancia deudas en mora de tarjetas de crédito para empleados públicos con 25% de TNA, hasta 72 meses de plazo y un año de gracia. La provincia integra un grupo de 17 jurisdicciones que activaron planes similares ante el avance de la morosidad.
Una posible solución ante situaciones de morosidad.
En un escenario económico que combina inflación, caída del poder adquisitivo y creciente atraso en los pagos, al menos 17 provincias argentinas decidieron avanzar con mecanismos de refinanciación para personas que acumulan deudas en mora. Chubut es una de ellas, y su plan ya está vigente para un sector específico: los empleados públicos con tarjetas de crédito impagas.
La morosidad dejó de ser un dato marginal para transformarse en una preocupación concreta. Si bien los especialistas coinciden en que el fenómeno no pone en riesgo la estabilidad del sistema financiero en su conjunto, sí advierten que el crecimiento sostenido de las deudas impagas puede convertirse en una barrera real para acceder al crédito formal. Y ese acceso, en una economía como la argentina, suele ser clave para sostener el consumo, invertir o atravesar momentos de estrechez.
Qué ofrece Chubut a los empleados públicos
El plan provincial está diseñado para empleados públicos que arrastran deudas de tarjetas de crédito. Las condiciones son las siguientes:
- Tasa Nominal Anual (TNA) del 25% durante los primeros 24 meses.
- Plazo total de hasta 72 meses para completar el pago.
- Un año de gracia, es decir, un período inicial sin exigencia de amortización de capital.
Se trata de un esquema que combina una tasa relativamente baja en comparación con las alternativas del mercado y un plazo extenso que permite licuar el peso de las cuotas. El año de gracia funciona como un alivio inicial para quienes necesitan recomponer sus finanzas antes de empezar a pagar.
Un mapa federal de planes de refinanciación
El abanico de alternativas que se desplegó en el país es amplio y heterogéneo. Cada provincia diseñó su propio esquema, con tasas, plazos y beneficiarios distintos. Algunos ejemplos permiten dimensionar la diversidad:
- Buenos Aires: el Banco Provincia refinancia según la antigüedad de la mora.
- CABA: el Banco Ciudad implementó un plan con tasa fija máxima del 35% TNA.
- Chaco: refinanciación de préstamos personales y tarjetas con tasas de entre 35% y 50% TNA.
- Córdoba: alternativas para deudores en determinadas categorías del BCRA, con tasas de hasta 35% TNA.
- Corrientes: tasas diferenciadas para familias y empresas, hasta 12 cuotas.
- Entre Ríos: cuotas de hasta el 40% del sueldo, hasta 60 meses y dos meses de gracia.
- Jujuy: tasas inferiores a las vigentes para empleados públicos con mora menor a 90 días.
- La Pampa: refinanciación de tarjetas con tasas de entre 40% y 49% TNA y hasta 72 meses.
- La Rioja: plan para deudas con 90 días o más de mora en Mastercard del Banco Rioja.
- Mendoza: refinanciación con tasas de hasta 20% TNA y beneficios impositivos.
- Misiones: alternativas para empleados públicos, retirados y pensionados de hasta 60 meses.
- Neuquén: tasas fijas del 35% TNA o alternativas UVA.
- Salta: planes para empleados públicos provinciales y municipales según antigüedad de la mora.
- Santa Cruz: hasta 120 meses para determinados trabajadores y jubilados del sector público.
- Santa Fe: tasas bonificadas y hasta 60 cuotas.
- Tierra del Fuego: esquemas de prevención y regularización con plazos de hasta 72 meses.
La comparación deja en evidencia que Chubut se ubica entre las jurisdicciones con tasas más bajas del lote, junto con Mendoza (20% TNA) y por debajo de la mayoría de los distritos que fijaron pisos del 35% o superiores.
El límite de las soluciones provinciales
Los planes provinciales, sin embargo, tienen un alcance acotado. En la mayoría de los casos están dirigidos a empleados públicos, jubilados o determinados segmentos de deudores, lo que deja afuera a una porción considerable de la población endeudada. Trabajadores informales, monotributistas, autónomos y empleados del sector privado rara vez entran en los esquemas diseñados por los gobiernos provinciales.
Ese límite es el que alimenta el debate sobre la necesidad de una solución de alcance nacional. El Congreso analiza distintas propuestas para abordar el problema de manera integral, y los especialistas sugieren que las iniciativas ya en marcha podrían servir como base para articular una estrategia común.
Qué se propone para una solución nacional
El debate legislativo gira en torno a la posibilidad de sancionar una ley que facilite acuerdos voluntarios entre bancos y personas endeudadas. La idea central no es modificar compulsivamente las condiciones de los préstamos, sino reducir los costos que hoy dificultan la refinanciación.
Entre las alternativas que se discuten aparecen:
- Eliminar o reducir impuestos sobre los créditos destinados a refinanciar deudas, incluyendo el IVA sobre intereses y, eventualmente, Ingresos Brutos y Sellos.
- Facilitar créditos UVA más una tasa de interés moderada como instrumento para refinanciar pasivos en mora.
- Analizar una reducción de encajes para las entidades financieras que destinen los fondos liberados a este tipo de operaciones.
El objetivo declarado es que refinanciar no sea tan caro como entrar en mora, y que el sistema financiero pueda recuperar parte de los créditos otorgados sin recurrir a mecanismos compulsivos que desincentiven el pago.







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