Una investigación judicial expuso cómo redes de narcotráfico y contrabando que quieren continuar operando en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Ante el aumento de los controles impuestos por el gobierno, los reductos de corrupción que todavía persisten, chantajean a los narcos con sobornos más caros tras el cambio de autoridades. Las coimas se negocian por kilo y con “descuento por cantidad”.
Una investigación en la Justicia en lo Penal Económico reveló que el contrabando de drogas y mercaderías ilícitas en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza busca eludir los controles tras los recientes cambios en la Dirección General de Aduanas (DGA) y la creación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El seguimiento, que incluyó la intervención de líneas telefónicas, expuso una novedad llamativa: aumentó el monto de las coimas que los traficantes pagan a contactos internos para garantizar el paso de la droga sin controles. El precio por kilo de marihuana de alta calidad pasó de 48 dólares en 2024 a más de 70 dólares en 2025, con posibilidad de obtener rebajas si el envío es grande. Es que, durante el kirchnerismo, el narcotráfico era moneda corriente y hasta había «competidores» que bajaban las coimas en su actividad ilícita.
Los datos surgen de mensajes recuperados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) de un iPhone incautado. Las comunicaciones fueron entre Daniel Ferreiro, radicado en Estados Unidos, y Leandro Santelia, receptor de la mercadería en Buenos Aires. En las charlas, los narcos se quejan de las “tarifas” y negocian envíos que eran declarados como “filtros de agua”, pero que en realidad contenían marihuana de la variedad “Big Boy”, de alto contenido de THC.
El incremento en el “peaje” coincidió con la llegada de nuevas autoridades a la Aduana. Tras la eliminación de la AFIP y la creación de la ARCA, Juan Pazo asumió la conducción del organismo, mientras José Velis quedó al frente de Aduanas y Andrés Edgardo Vázquez tomó el mando de la DGI. En Ezeiza, fue designado como director Gustavo Javier Araujo.
En las conversaciones, Ferreiro y Santelia mencionan operativos, allanamientos y una “guerra de couriers” que habrían impulsado la suba de precios. Incluso, Ferreiro se queja: “Es un choreo, boludo… dependiendo si son muchos kilos pueden bajarse a 65”. El fiscal Emilio Guerberoff detalló que las coimas eran calculadas en dólares por cada kilogramo no controlado y que podían reducirse a medida que aumentaba el volumen del envío.
La investigación registró un golpe importante el 30 de abril, cuando un operativo de la División Prevencional de Narcotráfico de la DGA decomisó 125 kilos de hachís. Pese a los mensajes en los que los involucrados intentaron despegarse, la Justicia considera que conocían perfectamente la ilegalidad de la operatoria.
El juez Alejandro Catania dispuso escuchas telefónicas, allanamientos y detenciones. Fueron arrestados Leandro y Ángel Santelia, mientras se emitió una orden de captura internacional contra Diego Santelia. También están bajo investigación Miguel Ángel Klug, Facundo Bouza, Roberto Claudio Bouza y las empresas Primater SRL y RSI Courier.
Hasta el momento, los despachantes que habrían cobrado los sobornos para permitir el paso de la droga no han sido identificados. La pesquisa sigue en curso.






Deja una respuesta