La CGT confirma paro general para el 8 de abril y evalúa la adhesión del transporte

La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció que el próximo 8 de abril llevará a cabo un paro general, el tercero contra la gestión del presidente Javier Milei. Aún resta definir si los gremios del transporte se sumarán a la medida, lo que podría amplificar su impacto en el país.

Un nuevo paro en un contexto de tensión social

El anuncio de la huelga fue realizado por los principales dirigentes de la CGT, quienes también confirmaron su participación en la marcha del 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Se espera que esta movilización sea una de las más masivas de los últimos años, con la participación de diversos sectores políticos vinculados a la izquierda y al kirchnerismo, algunos sectores sindicales y organizaciones de derechos humanos.

El paro del 8 de abril representa un nuevo desafío para el Gobierno, ya que reafirma el rechazo de la CGT a las políticas económicas y laborales implementadas por el oficialismo. Se trata de la tercera medida de fuerza en menos de un año: la primera tuvo lugar el 24 de enero, convirtiéndose en la huelga más temprana contra un gobierno democrático desde 1983, mientras que la segunda, el 9 de mayo, contó con una amplia adhesión de gremios clave, paralizando gran parte del país.

Definiciones pendientes y expectativas

Si bien la fecha del paro está confirmada, aún restan detalles clave por definir. El próximo 20 de marzo, el Consejo Directivo de la CGT se reunirá en su sede de la calle Azopardo para determinar:

Si la medida incluirá una movilización y, en tal caso, cuál será su destino (Congreso Nacional o Casa Rosada).

La estrategia de comunicación y convocatoria para asegurar una amplia adhesión.

Posibles acciones complementarias para reforzar el impacto del paro.

Además, la CGT evaluará su participación en la protesta del 13 de marzo en defensa de los jubilados, convocada por diversos sectores opositores.

Presión sindical en un escenario económico cambiante

Con la confirmación de esta nueva medida de fuerza, la CGT refuerza su rol opositor en un contexto de cambios económicos y creciente malestar de los sectores opositores. La eventual adhesión de los gremios del transporte podría ser determinante en el éxito del paro, replicando el impacto de la huelga del 9 de mayo, cuando la paralización del sector afectó significativamente la actividad económica del país.

La postura de la central obrera también se alinea con otros sectores críticos al Gobierno, fortaleciendo un bloque de efervescencia sindical y político en un año marcado por cambios sociales que son apoyados por una gran cantidad de argentinos y rechazados por los adeptos al kirchnerismo. La reunión del 20 de marzo será clave para definir los alcances de la protesta y medir su impacto en el escenario político nacional.

Seguinos en Facebook y también en X (ex-Twitter)

Escribinos a [email protected]


Publicado

en

,

por

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *