El sueño del autoabastecimiento energético argentino dejó de ser un anhelo para convertirse en una realidad contundente. Impulsado por el desarrollo imparable de Vaca Muerta, el sector cerró el primer trimestre de 2026 con un superávit comercial récord de 2.405 millones de dólares, una cifra que marca un antes y un después en la balanza energética del país. Para los habitantes de Chubut y toda la Patagonia, este dato no es menor: los chubutenses siguen con atención el efecto multiplicador de este boom, que redefine el mapa de los hidrocarburos nacionales.
Según los últimos registros oficiales, las exportaciones energéticas treparon a 2.837 millones de dólares (un crecimiento interanual del 1,9%), mientras que las importaciones se desplomaron un 35,7%, quedando en apenas 432 millones de dólares. El resultado de marzo fue el más llamativo: un superávit mensual de 1.090 millones de dólares, el más alto de la historia para un solo mes, con exportaciones que saltaron un 23,2% interanual.
El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró los números y los vinculó directamente al aumento del 29,1% en los volúmenes exportados, logro que se sostuvo incluso con una leve baja en los precios internacionales. Este desempeño contrasta brutalmente con la década perdida que va de 2011 a 2023, cuando la balanza energética acumuló un rojo de 35.600 millones de dólares, obligando al Estado a destinar subsidios equivalentes al 1,7% del PIB.
El corazón de esta revolución late en Neuquén, donde Vaca Muerta no para de batir récords. En marzo, la producción neuquina de gas alcanzó los 100,03 millones de metros cúbicos diarios, el nivel más alto para ese mes en más de un siglo de actividad hidrocarburífera. Lo sorprendente es que este pico se dio en un período de baja demanda estacional (otoño), desplazando gas de otras cuencas gracias al aumento del gas asociado a la extracción de petróleo.
En Chubut, donde la producción convencional disminuyó pero sigue siendo clave, este contexto genera tanto oportunidades como desafíos. La provincia mira con atención cómo la mayor disponibilidad de gas de bajo costo (por debajo de los 3,50 dólares por millón de BTU del Plan Gas.Ar) está cambiando las reglas del juego para la industria y la generación eléctrica local.
El petróleo tampoco se queda atrás. Neuquén produjo en marzo 609.405 barriles diarios, un 36,63% más que hace un año, apenas por debajo de su récord histórico. A nivel país, el crudo alcanzó los 867.249 barriles diarios. Las proyecciones de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) son aún más ambiciosas: si se sostienen las inversiones (entre 12.000 y 21.000 millones de dólares anuales) y se expande la infraestructura de transporte, las exportaciones energéticas podrían llegar a 41.758 millones de dólares anuales hacia 2035.





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