Un operativo judicial en González Catán desmanteló una red de tráfico ilegal de fauna que operaba descaradamente a través de redes sociales, resultando en el rescate de más de 200 animales, muchos de ellos especies amenazadas. La investigación, que llevó a la detención de un empleado ferroviario, expone el alarmante uso de plataformas como Facebook y WhatsApp para comercializar biodiversidad.
La fachada era digital y los catálogos, públicos. Bajo adjetivos como «impecable», «hermoso» o «una belleza», un usuario ofrecía un zoológico ilegal. Desde un pichón de yacaré sostenido en una mano hasta un ciervo bebé tomando de una mamadera, etiquetado como «Impecable Bamby», las publicaciones mostraban sin pudor loros barranqueros, tucanes, guacamayos, geckos leopardos y hasta «monitos titi solo para encargue».
La investigación, iniciada por la DDI de La Matanza tras una denuncia sobre un vendedor conocido como «Walter» en Facebook Marketplace, permitió a un agente encubierto infiltrarse en la red. Las pruebas digitales, incluyendo estados de WhatsApp donde ofrecía faisanes, antílopes y urracas paraguayas, fueron cruciales para que el juez federal Jorge Rodríguez ordenara el allanamiento.
Tras la detención del presunto traficante, Gabriel Hernán Cano, de 48 años, las fuerzas de seguridad incautaron más de 200 ejemplares en un domicilio que simulaba ser un comercio de artículos de pesca. El hallazgo más grave: cuatro ejemplares de cardenal amarillo (Gubernatrix cristata), una especie en peligro crítico de extinción de la que se estima quedan menos de 2.000 individuos en estado silvestre.
El rescate evidenció la crueldad del negocio. Los animales presentaban cuadros de hacinamiento severo, plumaje dañado, lesiones por golpes y pododermatitis, una dolorosa inflamación en las patas. La Fundación Temaikén intervino de urgencia para el traslado, la cuarentena y la elaboración de un plan de rehabilitación. Muchos de los animales requieren tratamientos veterinarios extensos antes de evaluar una posible reinserción.
Entre las especies secuestradas se encuentran, además del cardenal amarillo, pepiteros de collar, reyes del bosque, reinamoras grandes, jilgueros dorados y cardenales copete rojo, junto a más de 120 aves exóticas de diversas procedencias. El detenido fue imputado por infracción a la Ley 22.421 de Protección de Fauna Silvestre. La investigación continúa abierta para rastrear a los proveedores de esta red ilegal, analizando el teléfono celular incautado.
Este caso no es una excepción, sino un ejemplo flagrante de cómo el tráfico de fauna se ha adaptado a la era digital, utilizando la inmediatez y el alcance de las redes sociales para ampliar su mercado, mientras las especies más vulnerables pagan el precio.




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