Basura espacial en el Chaco

Sorpresa en Chaco: cayó un fragmento de cohete espacial en un campo de Puerto Tirol

La tranquilidad de Puerto Tirol, en el corazón de Chaco, se vio alterada por un hallazgo inesperado: un enorme cilindro metálico apareció incrustado en un campo rural, lo que desató intriga entre vecinos y autoridades.

El objeto, de 1,70 metros de largo por 1,20 de diámetro, fue hallado en el predio conocido como ex Campo Rossi, propiedad de Ramón Ricardo González, quien dio aviso inmediato a la Policía. Según confirmaron desde la Jefatura de Policía de Chaco, se trata de un fragmento de chatarra espacial, específicamente un tanque de combustible utilizado en cohetes.

Alarma por sustancias tóxicas

El cilindro está fabricado en fibra de carbono y presenta un número de serie grabado, además de un sistema de válvulas en uno de sus extremos. Las primeras pericias indicaron que se trata de un tanque de combustible para hidracina, un compuesto altamente tóxico. Por ello, se dispuso un cerco de seguridad y la intervención de bomberos y técnicos especializados.

Las autoridades advirtieron sobre la posible caída de otros restos en la zona, ya que este tipo de tanques suele desprenderse en múltiples ejemplares durante misiones espaciales.

SpaceX o China: el misterio del origen

En un primer momento se especuló con que el objeto pudiera pertenecer a SpaceX, la compañía de Elon Musk, debido a la intensa actividad de sus cohetes Falcon y Starship en órbita.

Sin embargo, expertos internacionales comenzaron a difundir otra hipótesis: que el cilindro caído en Chaco sería parte del cohete chino Jielong 3, lanzado desde una barcaza en las costas de China apenas un día antes del hallazgo. Ese lanzamiento coincidió con la visión de un objeto brillante atravesando el cielo argentino el 24 de septiembre, observado por miles de personas y difundido en medios nacionales.

Crece la preocupación por la basura espacial

El fragmento encontrado corresponde a un COPV (Composite Overwrapped Pressure Vessel), un depósito de alta presión recubierto de fibra de carbono que se utiliza para almacenar gases como oxígeno, nitrógeno y helio.

De confirmarse su origen, este hallazgo se sumaría a una lista creciente de restos de cohetes que logran atravesar la atmósfera y aterrizar en zonas habitadas. Un fenómeno que, según especialistas, será cada vez más frecuente debido a la intensificación de la carrera espacial.

Mientras tanto, en Puerto Tirol los comentarios no cesan y la imagen del cilindro metálico clavado en el suelo ya forma parte del relato local, entre la sorpresa y la preocupación por el futuro.

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