Se trata de una embarcación de gran envergadura diseñada para excursiones lacustres, que desapareció luego de la evacuación llevada a cabo en Puerto Chucao, Lago Menéndez, Parque nacional Los Alerces, debido al incendio que afecto parte de ese sector.
La embarcación, propiedad de la empresa Cleona S.A., comercialmente conocida como “Safari Lacustre”, es una de las tres embarcaciones que la empresa amarra en el Puerto Chucao.
La embarcación no se encontraba en servicio desde hace unos años, pero estaba en refacción para ponerla en funcionamiento en un mediano plazo.
Días después de la evacuación obligatoria llevada a cabo por autoridades del PNLA, personal de la empresa llegó al puerto a fin de realizar controles sobre las embarcaciones, que habían sido alejadas varios metros de la costa para evitar ser afectadas por el fuego.
Al arribar al lugar, el personal se sorprendió de no ver a una de las embarcaciones, la más grande y llamativa de las tres, por su original diseño de tres pontones y una amplia y vistosa cabina vidriada para los pasajeros. Si bien el nombre oficial es “Lahuán”, en la jerga común se lo conocía como el “trimarán” en alusión a los tres pontones.
Sabotaje.
Luego de buscar aguas abajo a la embarcación, suponiendo que se habían soltado las amarras fortuitamente, no la encontraron por ningún espejo de agua. Lo que sí se encontró fueron las sogas cortadas deliberadamente con un objeto punzante y una macha de combustible, típica de sitios en donde de produjo el hundimiento de una embarcación.
Imposible de hundir.
El famoso trimarán, no era para nada fácil de hundir. Sus tres pontones le garantizaban flotabilidad, aún fallando un par de ellos, por lo que se supone que fueron agujereados intencionalmente.

La inspección de buzos de la Prefectura Naval.
Tras buscar buzos que pudieran dar con el lugar del supuesto hundimiento, arribaron buzos de la Prefectura Naval Argentina, los cuales, si bien no lograron localizar a la embarcación, pudieron ver huellas de desplazamiento en parte del fondo al que pudieron acceder.
Los buzos llegaron a la profundidad de 25 metros, pero no contaban con equipos apropiados para llegar a profundidades mayores.
Una sonda utilizada para otros fines habría dado una pista sobre la posibilidad de que la embarcación se encontrase en una profundidad entre 35 y 50 metros, dificultando tanto su acceso, como su recuperación.
En aquel sector del lago las aguas no serían de mayor profundidad, pero la logística necesaria para poder hacer las pericias correspondientes para determinar los motivos del hundimiento, es difícil de llevarse a cabo. Mayor aún, es la logística para rescatar a la nave del fondo de las aguas, especialmente por el peso de los motores.
La empresa inmediatamente tomó las medidas necesarias para contener la mancha de combustible y eliminarla del sector. Afortunadamente, de manera preventiva, el personal de la empresa la había dejado amarrada con muy poca cantidad de combustible, lo que evitó que el impacto fuera mayor.
El presunto autor del hecho.
Si bien, se desconoce la autoría del hecho, existen varias hipótesis sobre lo que puede haber sucedido y habría al menos un sospechoso, de identidad reservada, pero será la justicia la que deba establecer las responsabilidades del caso.
Las excursiones lacustres a futuro.
Si bien, debido al incendio, las excursiones se hallan momentáneamente suspendidas, la empresa está en condiciones de seguir brindando la excursión lacustre con la embarcación que utiliza habitualmente para esos fines, no viéndose afectado el servicio en caso de retomarse la oferta turística en esta temporada.
Información errónea.
Algunos medios difundieron una fotografía de otra embarcación y datos erróneos que prestan a la confusión. Cabe señalar que el hundimiento no afectará al servicio turístico. Infórmese con Chubut Online.





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