El reciente deslizamiento en el cerro Hermitte de Comodoro Rivadavia, que obligó a evacuar a más de 90 familias, había sido alertado con precisión por un estudio técnico del SEGEMAR realizado en 2002. El informe desaconsejaba la construcción en el barrio Sismográfica por la alta inestabilidad del suelo, una advertencia que no detuvo la expansión urbana.
La emergencia geológica y urbanística declarada este fin de semana en los barrios Sismográfica y El Marquesado reactiva una alerta documentada hace más de dos décadas. El estudio, solicitado por la Municipalidad, señalaba que toda la ladera sur del cerro Hermitte presentaba una «peligrosidad geológica» alta, con suelos inestables, arcillas expansivas y riesgo de reactivación de movimientos de ladera. Pese a ello, el crecimiento urbano continuó.
Una Advertencia Técnica Ignorada
El informe del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) fue contundente en 2002: el barrio Sismográfica se asienta sobre materiales removidos por antiguos deslizamientos. Detectó la presencia de cavidades por erosión hídrica e infiltración de agua, factores que incrementan el riesgo de hundimientos, grietas y deslizamientos. El documento recomendaba frenar la expansión de viviendas en la zona y áreas aledañas como Marquesado y Los Tilos, identificadas como parte de un mismo sistema inestable.
Lejos de aplicarse estas recomendaciones, la urbanización avanzó. El desprendimiento del pasado domingo, con un corrimiento de aproximadamente 1.500 metros, causó daños estructurales severos, grietas profundas y el colapso parcial de viviendas, confirmando el escenario de riesgo pronosticado.
Emergencia y Evacuación: Más de 90 Familias Afectadas
El movimiento, que comenzó a manifestarse con crujidos y vibraciones, obligó a una evacuación masiva y urgente. «Mi casa se abrió a la mitad», relataron vecinos afectados. Bomberos, Defensa Civil y la policía intervinieron para asistir a la población y resguardar las propiedades. Las roturas en redes de gas y agua añadieron más peligro a la situación.
El intendente Othar Macharashvili mantuvo una reunión urgente con los evacuados, acompañado por sus secretarios de Infraestructura (Fernando Ostoich), Ordenamiento Territorial (Carlos Jurich) y Desarrollo Humano (Ángel Rivas). Se coordinó el alojamiento transitorio en el Hotel Deportivo y se activó un plan de asistencia social.
Monitoreo y Futuro Incierto para las Viviendas
Las autoridades confirmaron que el cerro «sigue latiendo» y que el movimiento es activo. Se implementó un monitoreo permanente con sensores en las redes de gas, en coordinación con Camuzzi y la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL). Para tomar decisiones definitivas, el municipio firmó convenios con el SEGEMAR y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) para realizar estudios geológicos especializados.
Cada vivienda será evaluada de forma individual para determinar su habitabilidad o la necesidad de relocalización. El caso expone una problemática de fondo en Comodoro Rivadavia: la histórica tensión entre el desarrollo urbano y el respeto a las advertencias científicas sobre el uso del suelo en un territorio geológicamente complejo.
Un caso similar en Esquel
En Esquel, el Cerro La Cruz, si bien no tiene desplazamientos de terreno, sí tiene desprendimientos de rocas, los cuales ya han causado serios y graves accidentes. Sin embargo, ya van varias décadas de decidia de los diferentes gobiernos que, por cuestiones políticas, permitieron que varias familias vivan al borde de accidentes fatales. Sólo es cuestión de tiempo para que pase algo más grave.




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