Basura Espacial

Radar espacial en Tierra del Fuego: ¿avance tecnológico o riesgo estratégico?

El radar espacial de Tolhuin, instalado por LeoLabs, permanece inactivo por dudas de seguridad nacional y sospechas sobre vínculos británicos.

La historia de un radar espacial en Tierra del Fuego reúne tecnología de vanguardia, intereses internacionales y un trasfondo geopolítico que enciende pasiones. La antena, instalada en Tolhuin por la empresa LeoLabs, permanece apagada mientras el Gobierno argentino analiza si autoriza su funcionamiento. El dilema oscila entre la necesidad de controlar la creciente basura espacial y el temor a ceder terreno sensible a intereses extranjeros.

El radar tiene como objetivo rastrear objetos en la órbita terrestre baja, donde hoy circulan más de 10.000 satélites. Esta congestión espacial convierte la detección de colisiones en un negocio estratégico y en un asunto clave para la seguridad de los países. Sin embargo, el proyecto quedó paralizado en 2023, cuando el entonces ministro de Defensa pidió cancelar la autorización por considerar que podría afectar la soberanía.

La polémica se intensificó porque la empresa, aunque de capitales mayoritariamente estadounidenses, posee un pequeño porcentaje de participación británica. Esa mínima sociedad alcanzó para encender alarmas en un territorio cargado de simbolismo: Tierra del Fuego, a solo 600 kilómetros de las Islas Malvinas.

LeoLabs sostiene que el radar no puede espiar aviones ni interceptar comunicaciones, y ofreció al Gobierno inspecciones periódicas, observadores independientes e incluso la cesión gratuita de datos durante cinco años para prevenir posibles choques de satélites argentinos. Aun así, el debate sigue abierto y el Ministerio de Defensa ordenó una auditoría técnica antes de tomar una decisión.

La situación se vuelve más delicada por la presión internacional. La Embajada de Estados Unidos y ejecutivos de alto nivel apoyan activamente el proyecto, mientras que la empresa advirtió que podría abandonar el país y trasladar el radar a otra nación de Sudamérica si no recibe autorización.

La cuestión excede la técnica. El radar de Tolhuin simboliza el dilema argentino frente a la era espacial: aprovechar las oportunidades tecnológicas o ceder a la desconfianza histórica. ¿Se trata de un avance que ubicaría al país en el mapa del monitoreo orbital, o de un riesgo estratégico en una región donde la memoria de Malvinas sigue viva? La decisión final será, inevitablemente, política.

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