El presidente Javier Milei confirmó una cadena nacional para el jueves por la noche para abordar la cuestión Malvinas, luego de que Donald Trump abriera la puerta a revisar la posición de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago.
El presidente Javier Milei encabezó esta mañana una reunión de Gabinete en la Casa Rosada en la que repasó los resultados del plan económico, las políticas de los distintos ministerios y, principalmente, las gestiones diplomáticas vinculadas con la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Fue en ese contexto que el mandatario sorprendió a sus ministros con un anuncio: el jueves por la noche emitirá una cadena nacional para brindar mayores detalles sobre la cuestión Malvinas.
La decisión se conoció luego de que el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, expusiera ante el Gabinete los avances de la Cancillería en materia de soberanía sobre las islas. «Lo anunció ante nosotros», reconoció una figura del Gabinete que estuvo presente esta mañana en el Salón Eva Perón, minutos antes de que la información se hiciera pública de manera oficial.
El anuncio de Milei no es casualidad. Se produce apenas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestara desde el Despacho Oval que no descarta revisar la postura histórica de neutralidad de su país respecto de la soberanía de las Malvinas. «Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas», declaró Trump ante periodistas, en lo que constituye la primera vez que el mandatario estadounidense se pronuncia públicamente sobre esa disputa territorial.
La pregunta del periodista estadounidense a Trump se produjo luego de que el diario británico The Telegraph revelara que Washington está revisando sus compromisos con los socios del Atlántico en función de las nuevas metas de gasto en defensa que exige la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Según esa publicación, un alto funcionario estadounidense señaló que el Reino Unido recibirá especial atención dentro de esa revisión, dado que el gobierno del primer ministro Andy Burnham no presentó aún una hoja de ruta creíble para alcanzar el objetivo del 5% del Producto Bruto Interno en gasto militar. «Puedo afirmar que las conversaciones son francas y no se descarta ninguna opción para fomentar el tipo de reparto de la carga que buscamos», habría declarado el funcionario a The Telegraph.
La reacción del Reino Unido no se hizo esperar. Desde Downing Street, el gobierno británico rechazó con contundencia las declaraciones de Trump y ratificó su postura histórica sobre el archipiélago. A través de un vocero oficial, Londres remarcó que mantiene un compromiso absoluto con los habitantes de las islas y con el principio de autodeterminación. «Los isleños manifestaron su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar, y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable», sentenció el portavoz. El ministro de Defensa británico fue incluso más tajante: «Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen».
Este giro en la posición estadounidense representa un movimiento inédito en la diplomacia internacional sobre el Atlántico Sur. En los últimos años, la postura de la Casa Blanca sobre la soberanía del archipiélago fue de neutralidad, aunque con gestos concretos hacia Londres. De hecho, a mediados de este mes, el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, había descartado cualquier modificación: «Los Estados Unidos tienen una posición de neutralidad sobre las islas. Eso no ha cambiado». Sin embargo, las declaraciones de Trump abren ahora un escenario de incertidumbre que podría alterar la discusión estratégica sobre la región.
El canciller Pablo Quirno, consultado sobre las palabras de Trump, remarcó la necesidad de contar con «acciones de la diplomacia más concreta y mejores instrumentos» para responder a lo que calificó como «situaciones unilaterales del Reino Unido con respecto a la explotación de nuestros recursos». El jefe de la diplomacia argentina sostuvo que la resolución del conflicto pasa por la vía diplomática y por el trabajo interno del país. «Tenemos claro que la solución es diplomática y que tenemos que avanzar en ese frente lo más posible, tanto en los diferentes foros con el apoyo de los diferentes países. Pero de la misma manera que cuando hicimos el plan de gobierno no podíamos depender de nadie, en este caso es lo mismo, tenemos que hacer los deberes para aumentar nuestras chances de que el reclamo legítimo que tiene Argentina sobre la soberanía sea escuchado», explicó Quirno.
En su alocución por el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, Milei ya había reafirmado «el derecho al ejercicio pleno de la soberanía» argentina sobre las islas, las Georgias del Sur y Sándwich del Sur, y sus espacios marítimos circundantes. El mandatario recordó en esa ocasión que las Naciones Unidas reconocen la disputa como una «situación colonial especial» que debe resolverse mediante «el diálogo maduro y sincero» entre la Argentina y el Reino Unido, y agradeció el respaldo recibido en foros como el Comité Especial de Descolonización de la ONU, la Organización de los Estados Americanos y el Mercosur.
Precisamente, el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas adoptó recientemente una nueva resolución sobre la Cuestión de las Islas Malvinas y renovó el llamado para que Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones para encontrar una solución a la disputa de soberanía. En esa instancia, el canciller Quirno ratificó el compromiso «irrenunciable» de la Argentina con la recuperación del ejercicio pleno de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Otro de los temas que Milei abordará en su mensaje del jueves está vinculado con la actividad petrolera en la zona. El mandatario ya había advertido sobre la decisión de inversión de las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum en un yacimiento de la Cuenca Malvinas Norte y afirmó que el país adoptará «todas las medidas diplomáticas necesarias» para proteger sus recursos frente a lo que calificó como actividades «unilaterales e ilegítimas». Las compañías, que avanzan con la instalación de infraestructura a gran escala sobre la plataforma continental argentina, planean perforar 23 pozos submarinos sin la evaluación ambiental del Estado argentino. Incluso, excombatientes de la guerra de 1982 presentaron una demanda contra este proyecto petrolero.
El presidente Milei tiene previsto brindar su mensaje este jueves por la noche, en un horario aún no confirmado, y se espera que profundice en los detalles de las gestiones diplomáticas que viene llevando adelante su administración. La cadena nacional representará la primera oportunidad en la que el mandatario se dirija de manera exclusiva a la ciudadanía sobre este tema, luego de las repercusiones generadas por las declaraciones de Trump y la firme respuesta del Reino Unido.
El escenario que se abre con la posibilidad de un cambio en la posición estadounidense es de alto voltaje diplomático. Estados Unidos mantiene formalmente una postura de neutralidad frente a la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido. Un giro en ese posicionamiento no solo podría alterar la discusión estratégica sobre el Atlántico Sur, sino también tensar la relación de Washington con su aliado histórico, Londres, en un momento en que la OTAN exige a sus miembros mayores niveles de gasto en defensa.
Mientras tanto, el gobierno argentino espera con expectativa el mensaje presidencial del jueves, que promete ser un hito en la estrategia diplomática de la administración Milei en torno a la causa Malvinas. La comunidad internacional, los veteranos de guerra y la sociedad argentina en su conjunto estarán atentos a las palabras del Presidente, que llegan en un momento de renovado protagonismo de la cuestión Malvinas en la agenda global.






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