En un paso audaz hacia el futuro digital, OpenAI y Sur Energy lanzaron hoy el ambicioso proyecto Stargate Argentina, un centro de datos de escala masiva en la Patagonia que aspira a transformar al país en un polo líder de inteligencia artificial en América Latina. Con una inversión estimada entre US$ 20.000 y 25.000 millones, esta iniciativa prevé una capacidad de 500 megawatts, alimentada completamente por energía renovable.
Una apuesta inversa: soberanía digital e infraestructura nacional
El acuerdo será desarrollado mediante una sociedad conjunta entre Sur Energy y un gran proveedor de infraestructura cloud. OpenAI respaldará el proyecto con un contrato de compra de energía, garantizando la disponibilidad de capacidad de cómputo dedicado. Según los impulsores, el centro podría convertirse en el más grande de su tipo en la región, posicionando a Argentina como líder regional en infraestructura y soberanía tecnológica para la inteligencia artificial.
El proyecto forma parte del programa global Stargate de OpenAI, que busca construir infraestructura de IA en países estratégicos. En ese marco, Argentina será el primer país latinoamericano en integrarse a esta red. “Va más allá de la infraestructura: se trata de poner la inteligencia artificial en manos de toda la Argentina”, afirmó Sam Altman, CEO de OpenAI.
¿Por qué la Patagonia? Ventajas energéticas y estratégicas
La elección de la región no es casual. La Patagonia ofrece recursos clave: abundante energía hidroeléctrica, eólica y solar; acceso a líneas de alta tensión y subestaciones; conectividad mediante anillos de fibra óptica que conectan el Atlántico con el Pacífico; y disponibilidad de agua fría para los sistemas de enfriamiento.
El centro ocupará entre 5 y 7 hectáreas, generará miles de empleos directos e indirectos, y promoverá exportaciones de servicios digitales. En los próximos meses se definirá la locación exacta, siempre cercana a centros habitados pero con condiciones óptimas para su operación.
Calendario y expectativas operativas
La construcción comenzaría en 2026, con una primera etapa que pondrá en operación 100 MW hacia fines de 2027. Luego, las instalaciones escalarán progresivamente hasta alcanzar su capacidad máxima proyectada.
El proyecto se presentará formalmente para integrarse al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), lo que le permitirá estabilidad fiscal, beneficios aduaneros y acceso a divisas, factores clave para garantizar su viabilidad en el largo plazo.
Ventana estratégica: talentos locales y ambición global
La decisión de apostar por Argentina responde también al talento local y a la penetración temprana de la IA en el país. Uno de cada tres adultos argentinos ya utiliza ChatGPT con regularidad. Además, Argentina figura entre los cuatro países latinoamericanos con más desarrolladores de inteligencia artificial, y casi el 30 % de las empresas ya integran IA en sus operaciones.
El proyecto fue promovido por Demian Reidel (exasesor presidencial) y Matías Travisano (cofundador de Sur Energy). Durante la presentación ante el presidente se destacó el compromiso de convertir Argentina en un enclave estratégico para la industria digital global.




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