La policía de Chubut fue a dar con un vehículo despistado, con sus ocupantes en el interior, y descubrió que el vehículo era robado.
La madrugada del 18 de mayo, un hecho policial sacudió la tranquilidad de Rada Tilly y dejó en evidencia las grietas del sistema judicial frente a delitos menores que no por eso dejan de preocupar. A la altura del kilómetro 60 de la Ruta Nacional 26, un vehículo Renault Kangoo terminó fuera del camino. No hubo heridos, pero sí muchas preguntas.

Cuando la policía llegó al lugar del siniestro, se encontró con una escena que parecía un simple despiste. Sin embargo, al verificar la identidad del vehículo, surgió el dato clave: se trataba del mismo rodado que había sido denunciado como robado en Comodoro Rivadavia la noche anterior.
Los dos ocupantes, que milagrosamente salieron ilesos, quedaron inmediatamente en la mira. La fiscal de turno ordenó que fueran notificados en libertad por el delito de encubrimiento. Ni detención, ni indagatoria urgente. Solo una notificación. Como si encubrir un robo fuera un trámite más.
En tanto, el vehículo quedó bajo custodia policial, a la espera de ser trasladado como secuestro judicial. Mientras tanto, en redes sociales y cafés de barrio, la indignación crece: ¿cómo puede ser que quienes circulaban en un vehículo robado sigan libres como si nada?
El problema no es el accionar policial, que fue rápido y profesional. El problema está más arriba, en un sistema judicial que parece tenerle miedo a la responsabilidad. ¿Encubrimiento? ¿Libertad sin fianza? A veces da la sensación de que en esta provincia se puede robar, circular y hasta accidentarse con un vehículo sustraído sin mayores consecuencias.
Este nuevo caso, que comenzó como un incidente vial y terminó revelando un presunto delito, es un llamado de atención. No alcanza con actuar cuando el hecho ya ocurrió. Hace falta una justicia que reaccione con la misma rapidez que la policía. Porque la verdadera inseguridad no siempre empieza con un disparo: a veces comienza con un simple portazo tras una puerta robada.




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