El kirchnerismo sufrió una derrota clave en CABA, en diversas provincias, enfrenta divisiones internas y apuesta por Cristina Kirchner, quien posee múltiples causas judiciales con riesgo certero de quedar presa en cualquier momento.
Derrota en CABA: un golpe al corazón del kirchnerismo
El pasado domingo, La Libertad Avanza, liderada por Javier Milei, obtuvo el 30% de los votos en las elecciones legislativas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, superando al peronismo, que alcanzó el 27%, y relegando al PRO al tercer lugar con un 16% . Esta derrota del kirchnerismo evidencia otra pérdida de apoyo popular. Las encuestas daban como ganador al candidato K, pero la realidad les dio una bofetada.
Kicillof: una gestión duramente cuestionada
En la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof enfrenta críticas durísimas por su manejo de la seguridad y la economía. Una encuesta reciente indica que casi el 70% de los bonaerenses señalan la inseguridad como una de sus principales preocupaciones, y el 45% culpa exclusivamente a Kicillof . Además, la pérdida de una inversión millonaria en Bahía Blanca por parte de YPF ha generado cuestionamientos sobre su capacidad para atraer y mantener inversiones. La situación de la provincia es por demás decadente.
Cristina Kirchner: ¿una candidata viable?
A pesar de enfrentar múltiples causas judiciales, Cristina Kirchner es considerada por algunos sectores como la única figura capaz de revitalizar al kirchnerismo. Sin embargo, su condena en la causa Vialidad y otros procesos pendientes ponen en duda la viabilidad de su candidatura . La posibilidad de que una eventual condena firme la inhabilite para ejercer cargos públicos y la posibilidad cierta de quedar en prisión en cualquier momento plantean un riesgo significativo para el movimiento.
Pérdida de votantes: una tendencia preocupante en su entorno
Desde 2019, el kirchnerismo ha perdido aproximadamente 6 millones de votos, una disminución que refleja el desencanto de una parte significativa del electorado. Esta tendencia se ve agravada por las divisiones internas y la falta de una estrategia clara para recuperar el apoyo perdido, sumado a la imposibilidad de separar al movimiento kirchnerista de la imagen de la más profunda corrupción.
El pasado los condena
El kirchnerismo enfrenta una encrucijada: redefinir su liderazgo y estrategia o continuar en declive. La apuesta por figuras cuestionadas judicialmente y la falta de una gestión efectiva en la provincia de Buenos Aires podrían acelerar su pérdida de relevancia en el escenario político argentino. Todo ello, en un contexto de fracasos económicos muy severos en los últimos gobiernos K, que generaron el repudio masivo de la población, independientemente de la enorme cantidad de hechos de corrupción y despilfarro de dinero de las arcas públicas.



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