Una empleada de una pollería de Comodoro Rivadavia sufrió una descompensación tras un episodio con un hombre desconocido, lo que desató temor por un posible caso de sumisión química.
Un inquietante incidente ocurrido en un comercio de avenida Polonia encendió las alarmas entre comerciantes de la zona sur de Comodoro Rivadavia. Una joven trabajadora terminó en estado de shock luego de interactuar con un hombre que ingresó al local con un comportamiento extraño, preguntas fuera de lugar e insistencia en generar conversación.
Según relató la propietaria del negocio, Indira, el episodio ocurrió alrededor de las 10 de la mañana. El hombre —con intenso olor a perfume y actitud invasiva— llegó a tocarle el cuello y el rostro a la empleada. Minutos después, la joven comenzó a experimentar mareos, somnolencia profunda y debilidad extrema en las piernas, síntomas que le impidieron mantenerse en pie.
Pese al malestar, logró cerrar la puerta con llave y pedir ayuda. La dueña la encontró minutos más tarde en un evidente estado de shock. “Seguía mareada, muy dormida, con el cuerpo vencido. Incluso cerca de las tres de la tarde no estaba bien”, describió la comerciante.
Temor por un posible caso de sumisión química
Aunque no se radicó una denuncia policial, el comercio decidió difundir lo sucedido como advertencia para otros trabajadores. El rostro del hombre quedó registrado en las cámaras de seguridad y, según la descripción, tendría unos 48 años, sería de contextura alta y portaría múltiples tatuajes, incluso en la cara.
La situación reavivó la preocupación por los casos de sumisión química, una modalidad delictiva asociada al uso de sustancias como la escopolamina, popularmente conocida como burundanga.
Qué es la burundanga
La escopolamina es un compuesto presente en plantas como el floripondio o el beleño. Aunque tiene aplicaciones médicas bajo control, también es utilizada para anular la voluntad y generar amnesia temporal en las víctimas, ya sea tras ingerirla o inhalarla.
El caso encendió señales de alerta entre comerciantes, especialmente en aquellos locales donde los empleados trabajan solos. Desde el negocio afectado recomendaron no minimizar actitudes insistentes o invasivas y pedir ayuda ante cualquier comportamiento sospechoso.





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